Reflexión sobre el prólogo del evangelio de san juan a partir del documento verbum domini

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  • Publicado: 15 de marzo de 2011
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1. En el principio existía la Palabra. La Palabra estaba junto a Dios y la Palabra era Dios.

Dios en diálogo
La novedad de la revelación bíblica consiste en que Dios se da a conocer en el diálogo que desea tener con nosotros. El Prólogo de Juan nos sitúa ante el hecho de que el Logos existe realmente desde siempre y que, desde siempre, él mismo es Dios. el don absoluto. «Dios es amor»

DiosPadre, fuente y origen de la Palabra
La economía de la revelación tiene su comienzo y origen en Dios Padre. Jesús, prosiguiendo hasta el último aliento de vida en la obediencia, invocó al Padre en la oscuridad de la muerte. Esta experiencia de Jesús es indicativa de la situación del hombre que, después de haber escuchado y reconocido la Palabra de Dios, ha de enfrentarse también con su silencio.El silencio de Dios prolonga sus palabras precedentes. En esos momentos de oscuridad, habla en el misterio de su silencio.

La Palabra de Dios y el Espíritu Santo
La comunicación que Dios hace de sí mismo implica siempre la relación entre el Hijo y el Espíritu Santo, a quienes Ireneo de Lyon llama precisamente «las dos manos del Padre». Conscientes de este horizonte pneumatológico, los Padressinodales han querido señalar la importancia de la acción del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y en el corazón de los creyentes en su relación con la Sagrada Escritura. Sin la acción eficaz del «Espíritu de la Verdad» (Jn14,16) no se pueden comprender las palabras del Señor.

2. Ella estaba en el principio junto a Dios.

Cristología de la Palabra
La Palabra aquí no se expresaprincipalmente mediante un discurso, con conceptos o normas. Aquí nos encontramos ante la persona misma de Jesús. Su historia única y singular es la palabra definitiva que Dios dice a la humanidad.

3. Todo se hizo por ella y sin ella nada se hizo. Lo que se hizo

Dimensión cósmica de la Palabra
En efecto, las afirmaciones escriturísticas señalan que todo lo que existe no es fruto del azar irracional,sino que ha sido querido por Dios, está en sus planes, en cuyo centro está la invitación a participar en la vida divina en Cristo. La creación nace del Logos y lleva la marca imborrable de la Razón creadora que ordena y guía.

La creación del hombre
La realidad, por tanto, nace de la Palabra como creatura Verbi, y todo está llamado a servir a la Palabra. Esto nos permite reconocer plenamentelos dones preciosos recibidos del Creador: el valor del propio cuerpo, el don de la razón, la libertad y la conciencia.

Realismo de la Palabra
La Palabra de Dios nos impulsa a cambiar nuestro concepto de realismo: realista es quien reconoce en el Verbo de Dios el fundamento de todo. Antes o después, el tener, el placer y el poder se manifiestan incapaces de colmar las aspiraciones más profundasdel corazón humano. En efecto, necesita construir su propia vida sobre cimientos sólidos, que permanezcan incluso cuando las certezas humanas se debilitan.

4. en ella era la vida, y la vida era la luz de los hombres;
5. Y la luz brilla en las tinieblas,
6. Y las tinieblas no la vencieron.

Cristología de la Palabra
El Logos; la Palabra eterna se ha hecho pequeña, tan pequeña como paraestar en un pesebre. Se ha hecho niño para que la Palabra esté a nuestro alcance». La Palabra no sólo se puede oír, no sólo tiene una voz, sino que tiene un rostro que podemos ver: Jesús de Nazaret.

Jesús se manifiesta como el Logos divino que se da a nosotros, pero también como el nuevo Adán, La misión de Jesús se cumple finalmente en el misterio pascual: aquí nos encontramos ante el «Mensaje dela cruz» (1 Co 1,18). El Verbo enmudece, se hace silencio mortal, porque se ha «dicho» hasta quedar sin palabras, al haber hablado todo lo que tenía que comunicar, sin guardarse nada para sí. Este silencio de la Palabra se manifiesta en su sentido auténtico y definitivo en el misterio luminoso de la resurrección: él es el Vencedor, el Pantocrátor. Cristo, por tanto, es «la luz del mundo»...
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