Relaciones publicas

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DESCRIPCION DE LA VIDA DE HOWARD RUBINSTEIN
Durante 45 años, Howard Rubinstein ha obrado su magia de relaciones públicas sobre clientes tan complicados como Mike Tyson, Donald Trump o Sarah Ferguson. Merece la pena conocer su estrategia de relaciones públicas, que en Estados Unidos provoca el rechazo de algunos y la admiración de otros.
A sus 67 años, para las cinco de la mañana HowardRubinstein se ha levantado hace una hora y ya está trabajando. Y se está preparando para correr los cinco kilómetros de todas las mañanas en el Central Park de Nueva York. Ahora mismo, salir de la cama y empezar a trabajar lo antes posible me carga mejor las pilas que cuando tenía veinte o treinta años, dice Rubinstein con aplomo sobre sus días más frenéticos, que nunca acababan antes de las nueve de lanoche. Son tiempos emocionantes para nosotros.
Sí, Howard Rubinstein vive para su trabajo; con algunos de los clientes a quienes representa este gurú de las relaciones públicas, no tiene más remedio. Y eso es porque parte de la lista de clientes de Rubinstein parece la lista de invitados a un cóctel de ricos y tristemente famosos: George Steinbrenner, Donald Trump, Sarah “Fergie” Ferguson, MarvAlbert, Mike Tyson, Rupert Murdoch. No es de extrañar que Rubinstein duerma poco. Esta troupe compuesta por miembros de la alta sociedad y los negocios provocaría insomnio a cualquiera.
Sin embargo, a Rubinstein, que supervisa un personal de más de 150 miembros en calidad de presidente de la agencia de relaciones públicas Rubinstein Associates, le encanta. A las diez de una clara mañana de losprimeros días de diciembre, describe su forma de tratar a los clientes. Ya ha hablado con Steinbrenner, Murdoch y muchos otros. En efecto, cuando se tiene del orden de 150 llamadas al día, hablar por teléfono equivale casi a fumar compulsivamente. Se cuelga a uno y se llama a otro. Y así todo el día. Así es la jornada de Rubinstein. Estoy en contacto constante con mis clientes, dice, mirando elpaisaje de Nueva York desde las altas ventanas del piso 30 de su despacho. Siempre tengo que saber qué están haciendo, y ellos tienen que saber qué hago yo. Así es como puedo ofrecer datos precisos sobre ellos.
Y eso es exactamente por lo que le pagan: de 15.000 a 20.000 dólares declarados al mes. Por ofrecer hechos. O, mejor dicho, por hacer que la empresa y el público se crea los “hechos” que ofrece.Rubinstein siempre ha sido muy bueno generando prensa positiva para sus clientes”, dice Jack O’Dwyer, editor de O’Dwyer’s PR Services Report, una revista americana del gremio de las relaciones públicas. Por muy malo que sea lo que les ocurra a los clientes, encontrará la forma de que la prensa escriba algo positivo sobre ellos.

La prensa, sin embargo, encuentra a veces algo negativo que decirde Rubinstein. Desde los medios, algunos lo han clasificado como un señuelo completamente al servicio de clientes odiosos. Mike Lupica, redactor de deportes del Daily News de Nueva York, prefiere llamar a Rubenstein “el Bocas”, a causa de la forma dudosa que tiene de marear la perdiz en cuanto a las aventuras del propietario de los Yankees de Nueva York, George Steinbrenner. Sin embargo, cuando sele critica diciendo que es capaz de pisar a cualquiera que se ponga en su camino o en el de sus clientes, Rubinstein parece casi imperturbable. Me limito a hacer un trabajo por el que me pagan desde hace mucho tiempo, replica. No me pueden preocupar ni historias negativas ni comentarios críticos. Me corresponde a mí procurar que el público conozca todos los hechos en relación con mis clientes.La carrera de relaciones públicas de Rubinstein empezó en la cocina de sus padres. Fue un Phi Beta Kappa de la universidad de Pennsylvania que, tras licenciarse en económicas en 1953 y abandonar la Facultad de Derecho de Harvard a los dos meses de su ingreso, volvió a Brooklyn sin la más mínima idea de lo que quería hacer. Su padre, periodista de sucesos del Herald Tribune, lo presentó a los...
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