Sociedad novohispana de la primera mitad del siglo xviii

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*Enciclopedia Salvat de Historia de México Tomo VI

Sociedad novohispana de la primera mitad del siglo XVIII.
Al empezar el siglo XVIII, la sociedad colonial es la misma del anterior .La influencia del pensamiento renovador e ilustrado europeo no se dejo sentir en Nueva España en las primeras décadas del siglo. Quizás el primer indicio de un gobierno de tendencias distintas fue la precipitadasustitución del virrey José Sarmiento de Valladares, conde de Moctezuma y Tula (1696-1701), por el arzobispo Juan de Ortega y Montañés, en noviembre de 1701.Pero sería muy aventurado afirmar que la sociedad colonial se percato, por este solo hecho, de las transformaciones que el cambio de dinastía en España traería al gobierno del virreinato.
A fines del año 1703, Antonio de Robles, conocido yconciso cronista, consigna que atendían al gobierno civil del virreinato, en la Ciudad de México, el virrey, doce oidores y un corregidor. El eclesiástico lo llevaban el arzobispo de México y su chantre. Componían el cabildo metropolitano de 22 a 28 dignidades y había cuatro curas en la catedral. En el Tribunal del Santo Oficio, esto es, en la Inquisición, clasificaban tres funcionarios, y seisobispos cuidaban de los fieles en la diócesis en que se había ido repartiendo la tierra conquistada. La lista de religiosos franciscanos, dominicos, agustinos, de la Merced, de San Hipólito, de la Compañía de Jesús y de otras órdenes religiosas seguramente era mucho más larga entonces que la de los alcaldes mayores y corregidores encargados del gobierno civil en las provincias o reinos.
El quefuese mayor el número de religiosos entre los rectores de la vida colonial no quiere decir que hubiera triunfado en Nueva España la conquista espiritual por predicación y ejemplo de buena vida, como querían los primeros franciscanos y dominicos venidos al Nuevo Mundo, ni la utopía de una vida sencilla y austera, como la del primitivo cristianismo, que propuso don vasco de Quiroga en Michoacán. Lavida en el virreinato al iniciarse el siglo XVIII era áspera, vulgar, incomoda y llena de penalidades, no solo para el indio conquistado, sino también para el español. La habían conformado así el abandono, la superstición, el favoritismo y el desorden de los monarcas de la casa Austria. El virrey duque de Linares advertía a su sucesor, el marqués Valero: “Por que en este reino todo es exterioridad yviviendo poseídos de los vicios que tengo referidos, les parece a los más que trayendo rosario al cuello y besando la mano a un sacerdote, son católicos; que los diez mandamientos no sé si los conmutan en ceremonias”
La intervención de la Iglesia en todos los actos de la vida diaria y en el gobierno de Nueva España fue poderosa durante todo en el siglo XVII. En el XVIII, los borbones españoleshabrían de batallar por hacerse reconocer señores absolutos de sus reinos, sometiendo a su voluntad a todos los grupos sociales, a fin de imponer el gobierno ilustrado fin el que querían lograr la felicidad de sus súbditos. El fortalecimiento del poder real y de su influencia habría de ser a costa del de los eclesiásticos.
La sociedad clasista que inicio el siglo estaba compuesta de un grannúmero de indios, quizá millón y medio, en el corazón del virreinato (arzobispado de México y obispados de Puebla, Michoacán, Guadalajara y Oaxaca), menos de medio millón de españoles peninsulares y criollo y otro medio millón más de mestizos, mulatos y africanos. No faltaron algunos asiáticos (filipinos y los llamados chinos) y extranjeros europeos (portugueses, franceses e ingleses), vistos siemprecon recelo y vigilados por la autoridad. Había leyes y disposiciones precisas para el comportamiento de los indios y españoles; los demás acomodaban en la sociedad como podían. Algunos, con el apoyo de los padres o del dinero; otros, sufriendo las intransigencias de una sociedad mojigata y amedrentada.
Por demás está decir que los privilegiados eran los españoles venidos de la península. Las...
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