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BIBLID [1699-3225 (2007) 11, 219-250]

TURNO Y ENEAS EN EL VENCIMIENTO DE TURNO, DE ANTONIO MANUEL DEL CAMPO. UNA ENEIDA A LO DIVINO* 1. INTRODUCCIÓN Poco más que un octosílabo es para nosotros el nombre de Antonio Manuel del Campo, ignoto dramaturgo del Siglo de Oro y autor de Los desdichados dichosos (segunda parte), El mágico mejicano, El renegado de Francia y Santo Cristo de Santa Tecla yEl vencimiento de Turno1. Esta última obra fue publicada en 1658 bajo el nombre de Pedro Calderón de la Barca en la duodécima parte de las Comedias nuevas escogidas de los mejores ingenios de España2, pero el ilustre dramaturgo, en el prólogo de su Cuarta parte de comedias nuevas (1672), desdice tal autoría y advierte de que el verdadero artífice delata su nombre en el ultílogo: “Y así rindiendo aldemonio / la roja sangre de Cristo, / Antonio Manuel del Campo / da fin al Turno Vencido” [fol. 168v]. El vencimiento de Turno es una pieza de extraordinaria relevancia por su singularidad, que, incomprensiblemente, hasta hora no ha sido objeto de análisis por parte de la crítica; por un lado, es
Este estudio ha sido realizado con el patrocinio del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra(I+D 2005) dentro del proyecto de investigación “Virgilio y Ovidio en la literatura española” (HUM 2004-06036), dirigido por el Prof. V. Cristóbal López. 1 C. A. La Barrera y Leirado, Catálogo bibliográfico y biográfico del teatro antiguo español desde sus orígenes hasta mediados del siglo XVIII, Madrid, 1860, 62; J. Simón Díaz, Bibliografía de la literatura hispánica, VII, Madrid 1967, 358; H.Urzáiz Tortajada, Catálogo de autores teatrales del siglo XVII. Vol. I (A-LL), Madrid 2002, 213. 2 Cito la comedia de A. del Campo por la edición de este volumen conservado en la Biblioteca Nacional con la signatura R/22665 y publicada en Madrid por Andrés Garcia de la Iglesia, a costa de Juan de San Vicente.
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ExClass 11, 2007, 219-250.

ISSN: 1699-3225

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ARTURO ECHAVARREN

el únicoauto sacramental del que tenemos noticia cuya trama se deriva de la Eneida, que en nuestro teatro del Siglo de Oro, como es bien sabido, produjo casi exclusivamente dramas en torno a los amores de Dido y Eneas. Únicamente dos autos contienen referencias al texto virgiliano: El robo de Elena y destrucción de Troya (BN Ms. 17094), de Rojas Zorrilla, y La amistad en el peligro, de José de Valdivieso,uno de los más importantes configuradores del género. En el primero, Cristo, representado en la figura de Menelao, es identificado también con Eneas tras la caída de la “Troya de la culpa”: “Aunque de ella se escapa/ Adán, Anquises viejo,/ a quien su mismo hijo saca en hombros./ Cristo hijo del hombre/ goza de Eneas la piedad y el nombre./ El primer padre, el padre Anquises, sale/ cargado de susaños/ con los penates de la ley de Gracia” [fol. 8r]. En el auto de Valdivieso, el Príncipe, trasunto de Cristo, en una escena lleva en brazos al Hombre herido, por lo que recibe la asimilación con Eneas: “De entre las malezas / en hombros le saca / siendo en esta Troya / Eneas del alma”3. Por otro lado, El vencimiento de Turno es uno de los escasísimos dramas conocidos del Siglo de Oro que toman comoargumento la llamada parte “iliádica” de la Eneida4 y el único conservado del siglo XVII, lo cual lo convierte en una pieza de análisis fundamental para trazar un estudio equilibrado de la pervivencia de la epopeya del Mantuano en nuestra dramaturgia áurea. Sabemos que el gran Guillén de Castro, autor de la más eximia pieza teatral sobre los amores de Dido y Eneas, compuso un Turno vencido (LaBarrera, Catálogo, 83; Urzáiz, Catálogo, 240), obra esta que, al parecer, no ha llegado a nuestros días. También contamos con una pieza de Juan Francisco Escuder, Desagravios de Troya5, compuesta en 1712, la cual, si bien

3 E. González Pedroso (ed.), Autos sacramentales. Desde su origen hasta fines del siglo XVII, Madrid 1952, 238. 4 Hay que hacer notar, no obstante, que el texto de Antonio...
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