Trabajos mely

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 34 (8293 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 20 de julio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA REUNIÓN

1

El doctor se despertó asustado. Había vuelto a so¬ñar con la vieja casa de Nueva Orleans. Había visto a la mujer en la mecedora y al hombre de ojos marrones.
Incluso ahora, en este tranquilo hotel de la ciudad de Nueva York, sintió la inquietante desorientación de anta¬ño. Había vuelto a hablar con el hombre de ojos marrones. Sí, ayúdala. «No, sólo es un sueño. Tengo que salirde él.»
El doctor se incorporó en la cama. Lo único que se oía era el suave ronroneo del aire acondicionado. ¿Por qué pensaba en ello esa noche, en una habitación del ho¬tel Parker Meridian ? No conseguía librarse de la impre¬sión de la vieja casa. Volvió a ver a la mujer: la cabeza ga¬cha, la mirada vacía. Casi podía oír el zumbido de los insectos contra la malla mosquitera del porche. Y elhombre de ojos marrones hablaba sin mover los labios. Un muñeco de cera lleno de vida...
«No. Basta.»
Salió de la cama y caminó en silencio por el suelo al¬fombrado. Se detuvo ante las finas cortinas blancas y observó los tejados cubiertos de hollín y los mortecinos carteles de neón que titilaban sobre las paredes de ladri¬llo. La luz del amanecer surgía detrás de las nubes, en lo alto de lamonótona fachada de hormigón de enfrente. Aquí no hacía ese calor extenuante, ni había el soñolien-to perfume de rosas y gardenias.
Poco a poco su cabeza se despejaba.
Volvió a pensar en el inglés del bar del vestíbulo. Por eso lo había recordado todo: el inglés explicaba al cama¬rero que acababa de regresar de Nueva Orleans, y que sin duda era una ciudad hechizada. Un hombre afable, un auténticocaballero del Viejo Mundo, con un traje de lino de finas rayas y la cadena de oro del reloj sujeta al bolsillo del chaleco. Qué extraño era encontrarse con hombres como éste hoy en día. Un individuo con el ní¬tido y melodioso acento de un actor británico y unos ojos azules, brillantes, sin edad.
—Sí, sin duda tiene razón sobre Nueva Orleans —intervino el doctor, dirigiéndose a él—. Yo mismo vi unfantasma, y no hace mucho.
Entonces se calló, desconcertado, y fijó la mirada en el bourbon con hielo y en el reflejo de luz en la base del vaso de cristal.
El zumbido de las moscas en verano, el olor a medi¬camentos. «¿Tanto Thorazine? ¿No sería un error?»
Pero el inglés se mostró educadamente interesado y lo invitó a cenar; le explicó que recopilaba historias de ese tipo. Por un momento, eldoctor estuvo a punto de aceptar. Había un descanso en la convención y, además, le gustaba aquel hombre, enseguida le inspiró confian¬za. El vestíbulo del Parker Meridian era un lugar bonito y alegre, lleno de luz, animación y gente. Tan diferente de aquel sombrío rincón de Nueva Orleans, de aquella ciudad triste y vieja, sumida en secretos y en ese perma¬nente calor tropical.
Pero el doctor nopodía contar aquella historia.
—Si alguna vez cambia de idea, llámeme —insistió el inglés—. Me llamo Aaron Lightner. —Y le dio una tarjeta con el nombre de una organización—. Recopila¬mos historias de fantasmas; las verídicas, digámoslo así.

TALAMASCA

Vigilamos y siempre estamos aquí

Era un lema extraño. Sí, eso era lo que le había he¬cho recordar todo de nuevo. El inglés y esa curiosatar¬jeta de visita, con números de teléfono europeos, el inglés que al día siguiente se iba a la costa para ver a un hombre de California que hacía poco se había ahogado y vuelto a la vida. El doctor había leído algo en los perió¬dicos de Nueva York, se trataba de uno de esos persona¬jes que tienen una muerte clínica y regresan después de haber visto «la luz».
Ambos se pusieron a hablar del tema. —Ahoraafirma que tiene poderes psíquicos, ¿sabe? —le había dicho el inglés—, y, por supuesto, nos intere¬sa. Parece que cuando toca objetos con las manos desnu¬das ve imágenes. Lo llamamos adivinación por contacto. El doctor se sintió intrigado. Él mismo había oído hablar de algunos pacientes, víctimas de ataques de co¬razón, si mal no recordaba, que habían regresado a la vida. Uno afirmaba haber...
tracking img