Un viejo ke leia historias de amor

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  • Publicado : 18 de marzo de 2010
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Introducción.

Un Viejo que Leía Historias de Amor.

En este libro el autor habla de Antonio José Bolívar Proaño el protagonista de la obra nos lleva a un viaje maravilloso, al principio demasiado común aunque en el desarrollo se va poniendo muy interesante, teniendo una amistad con el Dr. Lochamin un dentista que llega al idilio cada 6 meses llevando consigo libros de amor para su amigo,si de amor ese tipo de amor donde ambos sufren luchan por lo que quieren y al final son felices ese tipo de lecturas que reconfortan.

Antonio tenía experiencia y sabiduría en el mismo libro nos relata como el alcalde equivocado insinúa que unos nativos llamados shuar mataron a un extranjero mientras que Antonio observa el cadáver y se encuentra con la sorpresa de que lo mato una tigrilla alparecer por qué asesino a sus tigrillos, busca en sus pertenencias y encuentra las pieles de los animales llevando su teoría a una realidad

Es importante señalar que este libro es una obra magnífica de la depredación del hombre una frase muy buena por cierto que dice así:

“El hombre es el lobo del hombre”

Así comenzaremos el desarrollo de esta obra.

Desarrollo

¿Por qué leer estelibro?

Comenzare este ensayo con esa premisa por que leer este libro bueno basta con decir unas cuantas palabras objetivas y de ahí desarrollar el contenido del mismo.

Por una parte me interesa este libro ya que el autor hace mención acerca de una cualidad olvidada por los hombre de hoy en dia, esa cualidad llamada sabiduría y que es este concepto saber aplicar los conocimientos que aprendistea tu vida, no solo por el hecho de sobrevivir si no por el hecho de comprender que lo que te rodea tiene un ciclo y que no debemos de interferir en esos ciclos tal como lo expresa el libro en el siguiente párrafo:

“—Disculpe. Usted está cagando fuera del tiesto. Esa no es herida de machete. —Se escuchó la voz de Antonio José Bolívar. El alcalde estrujó con furia el pañuelo.—Y tú, ¿quésabes?—Yo sé lo que veo. El viejo se acercó al cadáver, se inclinó, le movió la cabeza y abrió la herida con los dedos.—¿Ve las carnes abiertas en filas? ¿Ve cómo en la quijada son más profundas y a medida que bajan se vuelven más superficiales? ¿Ve que no esuno, sino cuatro tajos?—¿Qué diablos quieres decirme con eso?—Que no hay machetes de cuatro

hojas. Zarpazo. Es un zarpazo de tigrillo. Un animaladulto lo mató. Venga. Huela. El alcalde se pasó el pañuelo por la nuca.—¿Oler? Ya veo que se está pudriendo.—Agáchese y huela. No tenga miedo del muerto ni de los gusanos. Huela la ropa, el pelo, todo.

Venciendo la repugnancia, el gordo se inclinó y olisqueó con ademanes de perro temeroso, sin acercarse demasiado.—¿A qué huele? —preguntó el viejo. Otros curiosos se acercaron para oler tambiénlos despojos.—No sé. ¿Cómo voy a saberlo? A sangre, a gusanos —contestó el alcalde.—Apesta a meados de gato —dijo uno de los curiosos.—De gata. A meados de gata grande —precisó el viejo.—Eso no prueba que éstos no lo mataran. El alcalde intentó recobrar su autoridad, pero la atención de los lugareños se centraba en Antonio José Bolívar. El viejo volvió a examinar el cadáver.—Lo mató una hembra. Elmacho debe de andar por ahí, acaso herido. La hembra lo mató y enseguida lo meó para marcarlo, para que las otras bestias no se lo comieran mientras ella iba en busca del macho.

—Cuentos de vieja. Estos selváticos lo mataron y luego lo rociaron con meados de gato. Ustedes se tragan cualquier babosada —declaró el alcalde. Los indígenas quisieron replicar, pero el cañón apuntándoles fue unaimperativa orden de guardar silencio. —¿Y por qué habrían de hacerlo? —intervino el dentista.

—¿Por qué? Me extraña su pregunta, doctor. Para robarle. ¿Qué otro motivo tienen? Estos salvajes no se detienen ante nada. El viejo movió la cabeza molesto y miró al dentista. Este comprendió lo que Antonio José Bolívar perseguía y le ayudó a depositar las pertenencias del muerto sobre las tablas del...
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