Un viejo que leia novelas de amor

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RESUMEN POR CAPÍTULOS
PRIMER CAPÍTULO:
En este capítulo, los escasos habitantes de El idilio y un puñado de viajeros que venían de las cercanías se reunieron en el muelle, esperando ser atendidos por el dentista Rubicundo Loachamín, que calmaba los dolores de los pacientes con una extraña anestesia oral.
Los pacientes, agarrándose de los costados del sillón, respondían a su dolor abriendoexcesivamente los ojos y sudando a mares, algunos querían retirar de sus bocas las manos impertinentes del dentista.
Mientras tanto a lo lejos se divisaba la pequeña tripulación del Sucre, que traía consigo racimos de banano verde y café en grano. Este llegaría al Idilio, apenas el dentista terminase su labor, este luego navegaría las aguas del río Nangaritza para luego desembocar en el Zamora, yluego de cuatro días arribar al puerto del Dorado.
El doctor Loachamín visitaba el Idilio dos veces al año, al igual que el empleado de correos, quién raramente llevaba correspondencia a algún habitante.
Los únicos contentos en la cercanía de la consulta eran los jíbaros, que eran indígenas rechazados por su propio pueblo. Existía una gran diferencia entre un Shuar orgulloso quién conocía muy bienel Amazonas, y un Jíbaro, como los que estaban en El Idilio esperando la atención del dentista.
Después de atender al último paciente, el dentista se sintió muy aliviado y se encaminó hacia el muelle donde encontraría a su viejo amigo José Bolívar Proaño. En eso dos canoas se acercaban, y de una de ellas se asomaba la cabeza de un hombre rubio, de quien se sabrá en los capítulos siguientes.SEGUNDO CAPÍTULO:
En este capítulo aparece en acción el Alcalde, quien era la máxima autoridad y representante de un poder demasiado lejano como para provocar temor, era un individuo obeso que sudaba sin descanso. Decían los lugareños que la sudadera le empezó apenas el llegó al Idilio, ganándose el apodo de la Babosa.
A causa de un desfalco lo enviaron a ese rincón perdido del oriente comosanción. Sólo sudaba, y su otra ocupación consistía en administrar la cerveza al pueblo. El alcalde no bebía agua ardiente como los demás lugareños. El vivía con una indígena a la que golpeaba salvajemente acusándola de haberle embrujado, y todos esperaban que la mujer lo asesinara.
El alcalde llegó al pueblo con la manía de cobrar impuestos por razones misteriosas. El anterior Alcalde, fue un hombre muyquerido por el pueblo, ya que su lema era “vive y deja vivir”. El murió luego de tener un altercado con unos buscadores de oro, y fue encontrado a los dos días con la cabeza abierta a machetazos y devorado por las hormigas.

Cuando el alcalde llegó al muelle, ordenó subir el cadáver. El era un hombre joven, rubio y de contextura fuerte. El Alcalde culpó a los Shuar de matar al antiguo alcalde,quien sacó un revólver y apuntó a los indígenas.
Entonces se escuchó una voz que dijo que no era una herida de machete ésta voz era de Antonio José Bolívar, el viejo se acerco al cadáver y dijo que era un zarpazo de tigrillo, un animal adulto lo mató. Huela lo mató la hembra ya que luego lo meó para marcarlo.
El alcalde miraba extrañamente a los Shuar, al viejo a los lugareños, al dentista, yno sabía cómo explicar lo sucedido. Los indígenas apenas vieron las pieles saltaron a sus canoas y se marcharon para avisar en su caserío de la peligrosa hembra, quien buscará sangre en los poblados. Esto alertó mucho a los pobladores, quienes se pusieron en guardia.
Más tarde unos hombres transportaron el cadáver que se encontraba en las tablas del muelle. En ese momento subieron el cajón a bordoy el alcalde vigiló la maniobra. Las campanadas del sucre anunciaban la partida, lo cual los obligó a despedirse.
El viejo permaneció en el muelle hasta que el barco desapareció tragado por una curva del río, se quitó su dentadura postiza y se dirigió a su choza.
TERCER CAPÍTULO:
Antonio José Bolívar Proaño sabía leer, pero no escribir. A lo más, lograba garabatear su nombre. Cuando debía...
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