Actitudes de los seguidores de crito

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  • Publicado : 25 de abril de 2011
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Actitudes de los seguidores de Cristo antes y después de su crucifixión
Los soldados también se burlaban de él, y se acercaban ofreciéndole vinagre y diciendo: --Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo.

Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: «Este es el Rey de los judíos». Uno de los malhechores que estaban colgados lo insultaba diciendo:-Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo:
--¿Ni siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: --Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino. Entonces Jesús le dijo:
--De cierto te digoque hoy estarás conmigo en el paraíso.
Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. El sol se oscureció y el velo del Templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: --Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu, habiendo dicho esto, expiró (Luc. 23:32-46).
Jesús murió de forma violenta. Algo predecible si uno lee y medita, conatención, su vida, su mensaje y su forma de actuar.
Sin embargo, la muerte de Jesús, paradójicamente, nos invita a la vida. Una vida que sólo tiene sentido si la entregamos al servicio de los demás a través del seguimiento de su persona y mensaje.
Acabamos leer la narración que Lucas escribe relatando la crucifixión de su maestro y el nuestro. Una narración que sólo recoge tres palabras deJesús: una palabra de perdón, una palabra de esperanza y una palabra de confianza. No es de extrañar que el centurión romano que, según el evangelista, presenció la muerte del Cristo diera gloria a Dios diciendo, “verdaderamente este hombre era justo” (23:47).
Hoy, que el calendario cristiano celebra Viernes Santo, se nos invita a meditar sobre la muerte de Jesús. Pero también se debe afirmar que lamuerte de Jesús, como ya hemos apuntado, no se puede desgajar de su vida. Pero tampoco, su muerte, se puede separar de la vida y actitudes de sus discípulos y discípulas. Lo que la hace, si cabe, más dramática.
Y ahí nos encontramos tu y yo, los discípulos y discípulas que hemos alcanzado la primera década del siglo XXI. Por ello quisiera meditar, a través de las actitudes de los seguidores deJesús en su momento existencial más crítico, sobre la exhortación que recibimos a través de la muerte violenta del Mesías.
De ahí que, a la luz del texto de Lucano, me proponga responder a dos preguntas. Dos cuestiones que confrontan, a la luz de la Cruz, a los que nos calificamos como cristianos y cristianas.
La primera pregunta tiene que ver las actitudes de los discípulos de Jesús horas antes desu muerte en cruz. La segunda cuestión guarda relación con las actitudes de los seguidores de Jesús momentos, u horas, después de su crucifixión.
1. Permitidme formular la primera pregunta de una forma, tal vez, un tanto chocante: ¿En qué se entretenían los discípulos de Jesús horas antes de su muerte?
La verdad sea dicha, parece que los discípulos practicaban una especie de “divertimento” queles procuraba una especie de distracción de lo que su Maestro, Jesús de Nazaret, les había enseñado a través de su vida. Una distracción que les alejaba de su fidelidad al seguimiento de Jesús en la hora de su muerte.
Regresemos al evangelio según Lucas, 22:23: “Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto”.
Jesús había celebrado una cena con los“los doce” apóstoles. En ella les había explicado que era su última cena con ellos, que iba a padecer, pero también introdujo una palabra de esperanza: “no la comeré más, hasta que se cumpla el reino de Dios”. También les desvela que entre ellos hay uno que le va a entregar. Jesús no les revela el nombre del que le va a traicionar. No estaba interesado en ello. Sin embargo, sus discípulos, sí....
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