Analisis de la obra la muerte y la muerte de quincas berrido dagua

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1340 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 8 de septiembre de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Nombre: YEIMY CASALLAS GORDILLO


Análisis de la obra LA MUERTE Y LA MUERTE DE QUINCAS BERRIDO DAGUA

Este trabajo se propone analizar la LIBERTAD de Quincas Berrido Dagua como el locus amoenus, y en paralelo a su FAMILIA como el locus terribillis. Empezaremos entonces hablando de lo que significaba para Quincas Berrido Dagua la libertad, siendo ella la que lo impulsa a desear cambiar lavida que llevaba junto a su familia (locus terribillis). A lo largo del texto construye el término Libertad como un locus amenous, como su oportunidad de comenzar de nuevo, sin apariencias y con la posibilidad de poder hacer todo lo que deseaba sin importar lo que dijeran los demás: “…¿cómo un hombre de cincuenta años puede abandonar a la familia, la casa, los hábitos de una vida, las antiguasamistades, para echarse a vagabundear por las calles, beber en las peores cantinas, frecuentar el meretricio, vivir sucio y barbudo, habitar una pocilga infame, dormir en un catre miserable?...”, para Quincas lo que pensara el resto del mundo no lo afectaba el estaba feliz y se sentía orgulloso de haberse alejado de su familia buscando la tan anhelada libertad.

Quincas hasta el final de sus díasdemostró lo que significó haber encontrado la tan anhelada libertad, encontrando así un amor verdadero, un amor sin intereses, un amor sin prohibiciones, para poder ser como él en realidad era: “…El santero hablaba de Quincas a Leonardo, no había quien no lo quisiese en la ladera del Tabuán. ¿Por qué se había entregado él –hombre de buena familia y situación, como cualquiera podía comprobarconociendo a su hija y a su yerno – a aquella vida de vagabundo? ¿Algún disgusto? ¿Debía haber sido eso con toda certeza?...” y esto lo ratifica cuando es encontrado muerto, tirado en su catre con ropas sucias y desagradables, confirmando haber muerto en su ley, como lo había hecho durante los últimos 10 años, sin preocupación alguna: “…Quincas sonreía echado en el catre –la sábana renegrida de tan sucia,la rasgada colcha sobre las piernas, era su habitual sonrisa acogedora, ni se deba cuenta de nada. …El dedo gordo del pie derecho salía por un agujero de la media, los zapatos rotos estaban tirados sobre el suelo….”,

Otro aspecto que deja al descubierto el texto, es la hipocresía que dominaba la familia, puesto que aparentaba no entender su conducta en los últimos años, cuando ellos sabíanbien porque lo había hecho, y quienes eran los culpables de de ello: “…tía Marocas soltó un eructo, el buche lleno, el corazón también: - pobre Joaquim… Tenía buen genio, no hacía nada por maldad. Gustaba de ese tipo de vida, es el destino de cada uno. Desde chico era así. Una vez, tú te acuerdas, Eduardo, quiso huir con un circo. Recibió una tunda de padre y señor mío –palmoteó en la pierna deVanda, como entendiéndose con ella. Y tu madre, querida, era demasiado mandona. Un día él se hartó. Me dijo que quería ser libre como un pajarito. En verdad, él sabía tener su gracia.”. Para nadie era un secreto que Quincas no era feliz, y su búsqueda de la libertad no era una decisión tomada a la ligera o de manera repentina, Quincas solo estaba esperando la oportunidad.

Para Quincas haber salidode su casa fue la mejor decisión y nunca oculto la dicha que ello le causaba, tal como lo recordó Vanda cuando lo vio en el ataúd: “…Pasó la mano por sus cabellos castaños, era como si finalmente hubiese domado a Quincas, como si le hubiese colocado las riendas, aquellas que él un día arranco de las manos recias de doña Otacilia riéndosele en la cara”. Para Quincas su familia solo le traíadesilusiones y su opinión no era tomada en cuenta, solo se hacía lo que su esposa decidía”…la figura mansa de Quincas escondido detrás de un periódico en su silla de lona, estremeciéndose cuando la voz de Otacilia lo llamaba amenazadoramente. -¡Quincas!...”. La alegría de Quincas no era la misma de su familia: “Ella parecía la homenajeada. Joaquim oía los discursos, apretaba las manos, recibía el...
tracking img