Antologia de cuentos indigenas

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Los Dos hermanos
Un día dos hermanos conversaron. Dijo el primero:

- Nuestra hermana se está burlando de nosotros, no debemos escucharla. Vamos a casa de padre, allí toda esta alegre y tranquilo.

Y los dos hermanos salieron junto a casa de su padre pero al llegar escucharon el mismo escándalo. Replico el segundo:

- Nuestro padre también está hablando alto. No debemos escucharlo. ¡Vamosa casa de madre!

Y caminaron a casa de su madre, pero al llegar esta también estaba hablando alto. Dijo el primero.

- Nuestra madre también está hablando alto, no debemos escucharla.

Y salieron caminando como alma en pena. Finalmente los dos hermanos llegaron a un laboratorio sucio, asqueroso y lleno de microbio. Pregunto el segundo:

- ¿Que es este lugar?

Contesto el primero:
-Ahora entiendo porque nuestros padres y hermana hablan alto. Este lugar tiene la culpa. Debemos huir hermano, no podemos hablar alto. Es pecado.

Eddy Batista

Amanda y el coquí

Amanda estaba inquieta. El telón del día había caído, el cielo comenzaba a cambiar su vestimenta. A lo lejos diminutas luces comenzaron a iluminar el sendero. Tal parece que la noche se vestía de fiesta. Amandaestaba asombrada ante aquel majestuoso acontecimiento. La nostalgia invadió su ser. “No comprendo, hace apenas unas horas un manto azul cubría el cielo. Poco a poco y sin darme cuenta, el cielo se ha ido transformando”
Desde el cielo, las estrellas parecían sonreírle. “Algo hermoso debe estar oculto, tras ese inmenso manto” pensó. Cerró sus ojos y meditó en la paz que sentía al admirar el granespectáculo que tenía antes sus ojos. Saboreando cada instante vivido, Amanda escuchó el susurro de la brisa suave y celeste que acariciaba levemente sus oídos. Aquella suave y fresca brisa, penetraba en su alma y a su vez elevaba su espíritu tan cerca del cielo que parecía tocarlo con sus dedos.
Fue sumergiéndose en una paz profunda. De repente, escuchó un canto fuerte, profundo y constante, puedoasegurarles que ensordecedor. Pensaba “esa es señor, creación tuya, tal vez me quieras hablar a través de ella”. Coquí, coquí, cantaba aquella diminuta rana, cada vez más fuerte. Coquí, coquí… Tal parece quisiera que su canto cruzara los límites del manto que rodeaba aquella hermosa noche.
La quietud que la envolvía permitió que algo extraordinario sucediera. Pudo comprender el canto de aquelladiminuta criatura. Era el Coquí puertorriqueño, símbolo nacional de nuestra isla. Con su canto aquella ranita, elevaba a Dios la siguiente oración. “Desde mi tierra Señor, elevo esta oración, te pido por Puerto Rico y todos sus habitantes. Enciende la caridad en todos los corazones. Ese amor que nunca falte en cada ser humano y que todos nos amemos como se ama a un hermano. Que los hombres y mujeresaprendan a perdonar para que muera por siempre la envidia y la maldad. Que se impregnen las huellas de Cristo en su corazón te pido mi Dios querido, escucha esta oración.
Amanda estaba extasiada ante el canto del coquí, pues no cantaba señores, el coquí puertorriqueño. Oraba por nuestro pueblo, oraba de corazón y Amanda lo escuchaba desbordada en emoción. Lagrimas de esperanza rodaron por susmejillas, era un momento difícil de repetir.
Amanda guardó silencio, Dios escuchó la oración, mientras el manto celeste se cambiaba una vez más. Un color anaranjado con destellos de colores abrió paso al nuevo día, y Amanda fue feliz pues encontró en el coquí fe, esperanza, caridad y alegría.
Millie Rivera

Leonor, muchacha fantasma
Leonor nació en La Plata, una verde y húmeda ciudad de laprovincia de Buenos Aires, también conocida como la ciudad de los tilos. No se conoce bien la fecha de su nacimiento, pero se podría afirmar que desde mediados de la década del 60, ella se paseaba por las calles de la ciudad. Se dice que era hija de un marinero francés llegado al país en la época de la gran emigración. Algunos dicen, pero pocos son los que dan fe de este dato, que se llamaba Marcel...
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