Ciudades, cap i,ii y iii, jeremy seabrook

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CAPÍTULO 1 UN MUNDO QUE SE URBANIZA
Nadie sabe en realidad cuándo se volverá urbana la mayor parte de la población mundial. ¿Ha ocurrido ya? ¿Sucederá la próxima década? En 1950, sólo el 18% de los habitantes de los países en vías de desarrollo vivían en ciudades. En 2000, ya eran más del 40%, y las cifras continúan ascendiendo.
En cualquier caso, es difícil mantener la distinción entre urbanoy rural. Pocas zonas del mundo han permanecido cerradas a la influencia de la sociedad industrial. No sólo la agricultura está cada vez más dominada por las inversiones industriales, sino que los sistemas de comunicaciones contemporáneos garantizan que la imaginería de la metrópolis siga penetrando en la conciencia y la imaginación de la población rural de todo el mundo.
En Asia, la proliferaciónde las ciudades ha sido impresionante y sigue acelerándose. China, en particular, que ha pagarlo su celebrado éxito económico con una destrucción medioambiental increíble y un aumento espectacular de la desigualdad, es un país donde se calcula que bastante más de 100 millones de personas viven en un estado de migración más o menos perpetuo entre el campo y la ciudad. En el mundo pobre, la tasa decrecimiento urbano es del 2,35 % al año, mientras que en el mundo rico es de un modesto 0,4 %.
Pocas ciudades están preparadas para esta expansión. Ni los gobiernos nacionales ni los locales han planificado proporcionar el suelo, las viviendas, el agua, las condiciones de salubridad, el empleo y las redes de recogida de basura necesarios. Los marcos legales son inadecuados y defectuosos, enespecial en relación con los mercados del suelo, incluyendo el registro catastral, la tasación y los instrumentos legales para facilitar la adquisición de terrenos.
Los cálculos de Naciones Unidas sobre el crecimiento urbano han exagerado repetidamente la tasa de desarrollo. «Urbano» tiene en cualquier caso una definición confusa, ya que alude no sólo a ciudades sino a municipios grandes, ciudadesmercado e incluso poblaciones industriales. Los pronósticos sobre el aumento cíe población en los países en vías de desarrollo también sirven para desviar la atención de los índices de consumo y la generación de desperdicios del mundo rico. En 1979, la ONU predijo que en 2000 la población de Ciudad de México sería ya de 31,6 millones de habitantes, la de Sao Paulo de 26 millones y la de Calcuta de20 millones. Las extrapolaciones del pasado reciente no tienen en cuenta el cambio social 3' económico: no se previo la desindustrialización ni de Sao Paulo ni de Calcuta. Entre 1949 y 1960 China se urbanizó a pasos agigantados, pero la revolución cultural desurbanizó el país, ya que la gente se vio obligada a crear nuevos asentamientos. Después de 1977, la urbanización creció deprisa. y se haacelerado desde entonces, por lo que ahora se están desmontando los viejos asentamientos urbanos para acomodar proyectos de infraestructuras y población nueva. Los urbanos pobres sufren de una manera desproporcionada, en especial en capitales y ciudades de prestigio: Beijing se ha expandido para preparar los Juegos Olímpicos de 2008 y se ha alejado a los inmigrantes del centro.
En los cincuenta y lossesenta también se dio por sentado que el «sesgo urbano» atraía a la gente a las ciudades: los alimentos subvencionados, la disponibilidad de servicios y las infraestructuras se veían como incentivos para que la gente se marchara del campo. Es cierto que la media de ingresos de las ciudades sigue siendo más alta que la de las zonas rurales, pero las condiciones y la calidad de vida para algunosgrupos de urbanos pobres son ahora peores que las de muchas personas que viven en el campo. Es posible que la promesa de enriquecerse y la posibilidad de mejorar atraigan a la gente hacia las zonas urbanas, pero la realidad a menudo se traduce en un deterioro de la salud y nuevas formas de empobrecimiento. *
Jorge E. Hardoy y David Satterthwaite insisten en que hay que estudiar cada ciudad según...
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