El cuerpo perceptivo del actor

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  • Publicado : 3 de enero de 2011
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El cuerpo perceptivo del actor.

Seguramente deben ser muy pocas las personas que puedan expla-yarse sobre el tema desde la experiencia, ya que los humanos en nuestra vida cotidiana usamos la mente en exceso, la privilegiamos con respecto a nuestros sentidos e intuición; a diferencia de los animales que sienten con todo el cuer-po. Estamos acostumbrados a pensar, así hemos sido educados, sobretodo en la cultura occidental. Nos acostumbramos a percibir la realidad a través de nuestra mente, nos acostumbramos a llamarle realidad a lo que se nos indica que es la realidad, de esta manera perpetuamos lo aprendido, generalmente sin hacernos demasiadas preguntas acerca de lo incorporado.
Contaba Grotowski, que aborígenes de México usaban una técnica pa-ra salir de caza; esta consistía ennombrar todo lo veían a su paso a medida que avanzaban, poniendo también la máxima concentración en la marcha, en donde poner los pies. Decían ellos, que de esta manera evitaban pensar en la presa, ya que esta percibiría sus pensamientos y ellos no podrían atraparla. Encontraron creativamente una técnica para no pensar reaccionando a través de los sentidos. Para ellos, esto que hacían era : ver,escuchar y saber donde poner los pies.
En una región de Italia, quienes trabajaban con grandes bloques de piedras, cantaban canciones populares mientras llevaban a cabo su tarea. El mismo era un trabajo muy arriesgado ya que debían desplazar estos bloques con extrema exactitud y un error les podía costar la vida; por lo tanto, lo que hacían requería de mucha concentración y precisión en el uso desus cuerpos; la canción les ayudaba por un lado a descomprimir la tensión y por el otro , a lograr una coordinación rítmica de extrema exactitud, en donde las acciones corporales y vocales de todos los trabajadores resultaban determinantes en el objetivo que perseguían. Estas acciones se transformaban en una especie de danza, de pura acción y reacción.

Sin duda nuestra era moderna y la vida enlas grandes ciudades atro-fian los sentidos. Estos se activan en contacto con la naturaleza, es ella quien los despierta, es allí donde nos detenemos a oír el canto de los pájaros, el so-nido del viento, la majestuosidad de las tormentas, la inmensidad del cielo, el perfume de la hierba en el ocaso, la tibieza de las rocas, la exquisitez del agua pura.
En las ciudades, en lugar de sonidos tenemosruidos discordantes y nos acostumbramos a ellos, como también nos acostumbramos al asfalto y a que la luz artificial nos impida ver el cielo estrellado.
¿En qué medida nuestras emociones y nuestro cuerpo son condiciona-dos por nuestro entorno y creemos entonces que nuestro comportamiento coti-diano es “natural”?.
La educación que recibimos está relacionada con la cultura a la que pertenecemos,y en esta existen patrones de conducta, que son condicionantes en la formación de nuestra personalidad.
Aquella persona que ha vivido y no durado, seguramente habrá adqui-rido sabiduría, y para lograr esta habrá transitado su adultez y su vejez sin de-jar de ser un niño. Al respecto dice E. Fromm:
“Los niños pequeños ofrecen ejemplo de espontaneidad. Tienen la capacidad de sentir ypensar lo que realmente es suyo. Tal espontaneidad se manifiesta en lo que dicen y piensan, en las emociones que se expresan en sus rostros. Si se pregunta qué es lo que origina la atracción que los niños peque-ños ejercen sobre tanta gente, yo creo que, prescindiendo de razones conven-cionales y sentimentales, debe contestarse que es ese mismo carácter de es-pontaneidad. Atrae profundamente acualquiera que no esté muerto como para haber perdido la capacidad de percibirla. En efecto, no hay nada más atractivo y convincente que la espontaneidad, ya sea que la observemos en un niño, en un artista, o también en aquellas personas que por su edad y ocupación no per-tenecen a esas categorías. Muchos de nosotros podemos percibir en nosotros mismos, por lo menos algún momento de espontaneidad,...
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