El mundo como realidad y representacion

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Pileta (1998)

“En el sueño del hombre que soñaba, el soñado se despertó...”
Jorge Luis Borges
1

DESPERTAR A LO COTIDIANO
Desde el exterior, la galería parece completamente vacía. El color celeste de las paredes no es ciertamente demasiado usual, pero tampoco algo tan insólito como para desaconsejar el ingreso. Extraños reflejos sobre los muros, una reverberación luminosa y ondulatoriasugiere que hay todavía algo que no se ha develado. La perplejidad es, quizás, el primer sentimiento que nos ataca, tan pronto como cruzamos el umbral de la puerta. Ingresar, literalmente, al interior de una piscina, es una experiencia que puede producir sensaciones equívocas, pero seguramente nada ligado a nuestra conducta cotidiana. Tras el shock inicial nos arremete una mezcla de maravilla yextrañeza, de placer y estupor que cuesta describir con palabras. La experiencia de ingresar a La Pileta (1998)

de Leandro Erlich es, sin dudas, algo que excede la capacidad de descripción del lenguaje. A pesar de estar construidas como mecanismos de relojería, las obras de este artista exigen una primera aproximación sensorial, inmersiva, qué sólo después admiten la reflexión conceptual o elanálisis de los mecanismos que producen la extrañeza. ¿Cómo no evocar el sentimiento oceánico de las pinturas color-field de Mark Rothko o Barnett Newman, aquel abandonarse a las profundidades del placer estético “aquí y ahora” que éste último describiera fervientemente en su famoso ensayo “The Sublime is Now” 2 ? ¿Cómo no recordar los experimentos sensoriales de Robert Irwin o James Turrell, losrepresentantes de ese minimalismo de la Costa Oeste norteamericana que Rosalind Krauss caracteriza como “el sublime californiano” 3 ?

1. BORGES, Jorge Luis: “Las Ruinas Circulares” en BORGES, Jorge Luis. Ficciones. Buenos Aires: Emecé, 1986 (1956). 2. NEWMAN, Barnett: “The Sublime is Now” (1948) en Barnett Newman: Selected Writings. California: The University of California Press, 1992. 3. KRAUSS,Rosalind: "Overcoming the Limits of Matter: On Revising Minimalism." en ELDERFIELD, John (ed). American Art of the 1960s. New York: Museum of Modern Art/Abrams, 1991.

En un artículo publicado originalmente en la revista Artforum, “The Sublime and the AvantGarde”, el filósofo Jean-Francois Lyotard se pregunta, a propósito del mencionado ensayo de Newman: “¿Cómo se puede pensar en lo sublime como“aquí y ahora”? ¿Acaso lo sublime no es algo más allá de la experiencia normal, algo que no puede mostrarse ni presentarse?” 4 . Su respuesta es que la experiencia del “aquí y ahora”, que debiera ser una de las más cotidianas, es, en realidad, completamente inusual. Nada es más extraño hoy en día que la conciencia de habitar en el “aquí y ahora” de la experiencia. En la obra de Leandro Erlich estaconciencia del “aquí y ahora” precede ampliamente a su posterior captación por el intelecto. Aun cuando después se descubra el artificio, el magnífico trompe l’oeil que vela una realidad quizás no menos ilusoria que la construida, existe una primera afirmación del espectador en sus propios datos sensoriales que induce esa “suspensión del descreimiento” que Borges exigía para la verdadera obraartística. El efecto de shock inicial merece algún comentario. Si bien fue criticado por Theodor Adorno en su Teoría Estética 5 debido al peligro de sumergir al espectador en sensaciones que anulan su conciencia crítica, Walter Benjamin lo saludó como una de las aportaciones más originales del cine a la recepción artística contemporánea, un efecto que continuaba las prácticas vanguardistas del dadaísmo6 . Sin embargo, los tiempos actuales no son los de Adorno o Benjamin, ni tampoco los del dadaísmo. La cultura mediática en la que vivimos nos tiene acostumbrados a los efectos de shock, que se despliegan en el recurso al sensacionalismo como medio de atracción de masas. En este contexto, la perplejidad inicial a la que nos convoca La Pileta posee un sentido bien diferente. Pues si los...
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