En busca de klingsor

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 624 (155752 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 4 de diciembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
JORGE VOLPI EN BUSCA DE KLINGSOR

Para Adrián, Eloy, Gerardo Nacho y Pedro Ángel, Los otros conspiradores

Jorge Volpi – En Busca de Lingsor

1

La ciencia es un juego, pero un juego con la realidad, un juego con los cuchillos afilados... Si alguien corta con cuidado una imagen en mil trozos, puedes resolver el rompecabezas si vuelves a colocar las piezas en su sitio. En un juegocientífico, tu rival es el Buen Señor. No sólo ha dispuesto el juego, sino también las reglas, aunque éstas no sean del todo conocidas. Ha dejado la mitad para que tú las descubras o las determines. Un experimento es la espada templada que puedes empuñar con éxito contra los espíritus de la oscuridad pero que también puede derrotarte vergonzosamente. La incertidumbre radica en cuántas reglas ha creado elpropio Dios de forma permanente y cuántas parecen provocadas por tu inercia mental; la solución sólo se vuelve posible mediante la superación de este límite. Tal vez esto sea lo más apasionante del juego. Porque, en tal caso, luchas contra la frontera imaginaria entre Dios y tú, una frontera que quizás no exista. ERWIN SCHRÖDINGER

Jorge Volpi – En Busca de Klingsor 2

PREFACIO —¡Basta deluz! Sus palabras, acidas y envejecidas, provocan que el mundo regrese, por un instante, a la fría edad de las tinieblas. El espacio que lo rodea es como una gota de tinta china en el cual la penumbra queda acentuada por el silencio: durante unos segundos, nadie le aplaude, nadie lo engaña, nadie lo injuria. Obedientes, incluso los relojes han enmudecido. La muerte, está seguro, no ha de ser muydistinta. Sólo cuando el eco de su propia voz se dispersa, se da cuenta de que habita un cosmos que ya no le pertenece. —Empecemos de nuevo —ordena—. ¡Quiero verla otra vez! El operador pone manos a la obra: rebobina, tuerce, recompone. Luego gira una manivela y el arduo mecanismo se pone en marcha. Atento, el Führer percibe los murmullos que desgrana el aparato. Es el fin de la oscuridad y de suira. Un potente rayo atraviesa el salón y se clava en la pantalla como una bala en el pecho de un enemigo. Ahora le es posible columbrar los rellanos de la escalera, los pliegues de las cortinas, las siluetas de las butacas. Y la sala de proyecciones se convierte, como cada noche, en línea de fuego. Los cuantos de luz se dispersan sin orden ni concierto por toda la habitación; se instalan en losmuros y en las alfombras, se adhieren a sus belfos y a sus orejas, le revuelven los mechones de cabello y se apoltronan, por fin, en los rincones, convirtiendo la estancia en un remedo del mundo. Al frente, el resplandor y las sombras celebran su sangrienta ceremonia, repiten rostros y agonías, le conceden una existencia vicaria ,a esos cuerpos que hace mucho ya no existen. Con el entusiasmo de unniño que escucha de nuevo su historia favorita, Hitler saborea por enésima vez el espectáculo. La sucesión de causas y efectos inicia su ciclo ritual, celebrado una y otra vez según el estado de ánimo que le provocan las noticias que llegan del frente: a un golpe le sigue un lamento; a una herida, un chorro de sangre; al reposo, la muerte... Para él, esta cotidiana inmersión nocturna —este regreso alcastigo que han sufrido sus adversarios— es más una terapia que una diversión morbosa. En ocasiones cree que no volverá a conciliar el sueño si no toma antes unas gotas de esta droga visual e inofensiva. Ha aprendido de memoria cada cuadro, cada escena, cada secuencia y aguarda su repetición con el mismo entusiasmo con el cual un aficionado espera el primer beso de sus actores favoritos. —¡Bravo!—grita con sus labios monstruosos en primer plano. Así celebra la producción que él mismo ha producido, dirigido y censurado; la misma película que ve a diario, a la misma hora, sin otra compañía que la de ese pálido Gruppenführer-SS que ha recibido el honroso encargo de convertirse en operador cinematográfico del bunker. En esta obra de arte, en la cual se conjuntan la justicia y la historia,...
tracking img