Estigmas: una aproximación desde la psicosomática y viceversa

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 22 (5291 palabras )
  • Descarga(s) : 7
  • Publicado : 22 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Estigmas: una aproximación desde la Psicosomática y viceversa

El fenómeno de los estigmas se presenta como algo incomprensible para algunos, apócrifo para otros, provocando interrogantes que no son ajenos a aquellos que producen las manifestaciones configuradas como lesiones del cuerpo. Este campo, de modo privilegiado, se encuentra atravesado por complicaciones que parecen bordear elmisterio.

De este modo, nos topamos con observaciones como la que realiza José Schavelzon en su libro Freud, un paciente con cáncer, al señalar la sorprendente semejanza entre la imagen de la garganta de Irma, del sueño freudiano de 1895, y la imagen ana tomo-patológica de la lesión que padeciera a partir de 1923 24. O aquel caso que comentaba asombrado un eminente patólogo, en que una pacienteafectada de Lupus Eritematoso Sistémico, varios meses antes de que se le declarara la enfermedad había realizado una pintura donde era inevitable reconocer la imagen histopatológica patognomónica del Lupus.
Producción onírica y artística parecen anticiparse a las formas que el cuerpo biológico asumirá.

En una línea semejante cabe recordar también un hecho no menos curioso que los anteriores, y que lefuera señalado a Freud por George Groddeck en una carta del 6/5/1923. Le recuerda en la misma la ocurrencia numérica que aquél analizara en su Psicopatología de la vida cotidiana para demostrar el carácter determinista de lo Inconciente 32. El número, expresado como al azar se encuentra en una carta enviada a W. Fliess el 27/8/1899 al decirle que “ya no quiero modificar nada de la obra(refiriéndose a la corrección de la Interpretación de los sueños) aunque contuviera todavía 2467 errores”. La interpretación que Freud arriesga es la de estar concediéndose todavía 24 años de trabajo, teniendo en ese momento 43 años, sumamos 67, edad en que hace irrupción su cáncer de mandíbula.

Se trata sólo de meras analogías u ocurrencias extravagantes que corren por cuenta de las afiebradas mentes quelas figuran?

Estas consideraciones preliminares se tornan especialmente aplicables y oportunas a propósito de los fenómenos que han sido observados con un mismo gesto de sospecha tanto por la autoridad médica como por la religiosa. A esta última interpela en su creencia, en su fe; a la primera, lo hace en su saber. A este respecto, R. Virchow 1 fundador de la patología celular, tras laobservación de la estigmatizada Luisa Lateau, concluyó que en ella “todas las leyes de la naturaleza orgánica se contradicen...”. Sabemos que todo sistema de saber que se pretenda científico debe obedecer absolutamente al principio lógico de no-contradicción.

Abocada al mismo caso, durante dos años, la Academia de Medicina de Bélgica declaró “... la autenticidad de los hechos al considerarlos “exentode todo fraude” y confesó “no poder dar ninguna explicación racional” 2.

Habiendo transcurrido más de cien años desde esas declaraciones, puede decirse que las mismas continúan siendo vigentes en el dominio médico, no sólo respecto de este fenómeno puntual sino, en mayor o menor medida, de las manifestaciones psicosomáticas en general.

Si he utilizado el término misterio, no es con lafinalidad de evocar alguna dimensión esotérica, sino en el sentido que tiene como aquello inaccesible a la razón. por lo menos, a ciertas razones instituidas.

No es azaroso que desde la medicina el problema sea ubicado precisamente en el eje de lo racional, en la medida en que lo esencialmente cuestionado se vincula con las consecuencias que devienen del atravesamiento que la ciencia efectúa en elcampo médico. Consecuencias fundamentalmente segregativas, rechazantes en lo tocante al sujeto, al deseo y al goce.

Esta perspectiva nos llevaría a pensar con mayor profundidad las relaciones de la ciencia, la medicina y el psicoanálisis, cuestión que no se puede dejar de tener en cuenta al abordar lo psicosomático, del mismo modo que el encuentro del psicoanálisis con las psicosis no puede...
tracking img