La vida inútil de pito pérez

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RESUMEN DE LA VIDA INÚTIL DE PITO PEREZ
La silueta obscura de un hombre recortaba el arco luminoso del campanario. Era Pito Pérez, absorto en la contemplación de paisaje. Sus grandes zapatos todos hacían muecas de dolor; su pantalón parecía confeccionado con telarañas, y su chaqueta, abrochada con un alfiler de seguridad. Debajo de tan miserable vestidura el cuerpo, aun más miserable, mostrabasus pellejos descoloridos; y el rostro, pálido y enjuto, parecía el de una asceta consumido por los ayunos y las vigilias. ¿Qué hace usted en la torre, Pito Pérez? –Vine a pescar recuerdos con el cebo del paisaje. Subimos a la torre con fines de diversos, y cada quien, por su lado, conseguirá su intento: usted, el poeta, apartarse de la tierra el tiempo necesario para cazar los consonantes. Soy unPito inquieto que no encontrará jamás acomodo. Y no es que quiera irme; palabra. Me resisto a dejar esta tierra que, al fin de cuentas, es muy mía. Es usted inteligente Pito Pérez, y apenas se concibe cómo malgasta usted su vida bebiendo y censurando a los demás. Yo soy amigo de la verdad y si me embriago es nada más que para sentirme con ánimos de decirla: ya sabe usted que los muchachos y losborrachos… -Venga, siéntese usted, y vamos a platicar como buenos amigos. –De acuerdo. Nuestra conversación podría titularse: Diálogo entre un poeta y un loco. ¿Por qué dijo usted que nuestra conversación sería el diálogo entre un poeta y un loco? –Porque usted presume de poeta y mí me tienen por loco de remate en el pueblo. Aseguran que falta un tornillo a toda mi familia. ¡Qué barbaridad! Dicenque mis hermanas Herlinda y María padecen locura mística y que por eso no salen de la iglesia; afirman las gentes que Concha está tocada porque pasa los días enseñando a los perros callejeros a sentarse en las patas traseras y a un gato barcino que tiene, a comer en la mesa con la pulcritud de un caballero; Josefa se tiró de cabeza a un pozo dizque porque estaba loca; y Dolores se enamoró de uncirquero por la misma causa. Joaquín, el sacerdote no quiere confesar a las beatas , porque está loco y yo me emborracho, canto, lloro y voy por las calles con el vestido hecho jirones ¡porque estoy loco!. –Pero una cosa es que algunos lo juzguen loco y otra que usted viva haciendo extravagancias, perdone que se lo diga con tanta franqueza, sin que le importe su buena fama. –Cuénteme cosas de suvida, Pito Pérez. –No puedo ahora, porque tengo que acudir a la cita de un amigo que me ofreció regalarme con unas copas; sería un sacrilegio desaprovechar tan rica ocasión. –Vamos a cerrar un trato: venga usted todas las tardes, y yo le pagaré su conversación, al bajar de la torre con una botella. -¿Y usted piensa que va a divertirse oyéndome, y que mi vida es un mosaico de gracias o una cajita demúsica que toca solamente aires alegres? Mi vida es triste como la de todos los truhanes, pero tanto he visto a las gentes reír de mi dolor, que he acabado por sonreír yo también, pensando que mis penas no serán tan amargas, puesto que producen en los demás algún regocijo. Me voy en busca de mi generoso copero, porque yo nunca falto a mi palabra de beber a costa ajena. Mañana le tocará a usted suturno, de acuerdo con lo estipulado. ¿Por qué le dicen Pito Pérez? Este apodo no tiene la malicia que las gentes se imaginan, y va a usted a saber su origen: como todos los niños pobre yo no tuve juguetes costosos ni diversiones presumidas. Dedique mis largos ocios a labrar con navaja un pito de carrizo, al que, a fuerza de paciencia y de saliva, logré arrancarle primero unas notas destempladas, ydespués de muchos trabajos, las canciones en boga por aquellos rumbos. Se desesperaban los vecinos escuchando mis largos conciertos de trémolos, arpegios, fermatas y trinos; tenían pito para levantarse, pito para comer y pito para la hora de acostarse, a tal extremo, que protestaban y gritaban pidiendo misericordia: “¡Doña Herlinda, asilencie ese pito!” “¡Que se calle ese pito!” Y pito me...
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