Los dioses del marxismo

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  • Publicado : 5 de diciembre de 2010
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Un factor es esencial para entender el comportamiento a veces mesiánico de los marxistas extremistas y, en fin, la conducta de quienes sin caer en el extremismo comparten los paradigmas de CarlosMarx respecto a la sociedad, el Estado y la religión.
Nos referimos al tema de los paradigmas que se asumen, tal cual una religión cualquiera, de aquellas a las que en los textos y discursos losmarxistas rechazan. Marx y Engels, en La Ideología Alemana, ya mencionaban que vivimos en una sociedad donde el "imperio de la religión" nos ha ideologizado, es decir apartado del pensamiento científico y dela realidad de que es la organización la que nos hace humanos, no la religión, por ejemplo.
"Podemos distinguir al hombre de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera.Pero el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida, paso éste que se halla condicionado por su organización corporal. Al producir susmedios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material", señalan Marx y Engels.
Trotsky, en tanto, en Problemas de la vida cotidiana ya advierte de cómo los seres humanos mantenemosnuestras trabas ideológicas en la vida diaria, en la familia. Advierte ahí el peso de la religión como lo hace también de la desigüaldad entre hombres y mujeres, al extremo que enarbola laemancipación de la mujer incluyendo a la del yugo que el marido obrero tiene sobre ella.
Más allá de que sea vista como una apreciación anticientífica, la religión empero parece entrometerse en los ejecutoresdel "socialismo realmente existente" que sobrevino a Marx y Trotsky. Eso explica el endiosamiento de Lenin, Marx y Engels, el que gozaron en su momento Stalin y Mao (y Hoxa y Tito, discípulos menores),convirtiendo en las visiones "reales" del marxismo en simples religiones con santos ateos. Ello, empero, como sabemos, se derumbó. Y hoy queda claro que no se puede luchar contra las trabas...
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