Los secretos de los angeles - cuellar nancy

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 72 (17978 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 7 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
El secreto de los ángeles

Érase una vez un hada…

Nancy M. Cuéllar
Iba a una entrevista laboral por decimoquinta vez; los empleos para mujeres mayores de treinta años no abundaban en ese entonces por más preparada que una estuviera. Mi vida no podía estar más estancada en ese momento.
Había terminado hacía poco tiempo un curso que exigían para dar clases; mi intención nunca había sido lade dedicarme a la docencia pero era una actividad que se me daba muy bien y realmente disfrutaba esa conexión que establecía con los estudiantes.
Durante mi carrera universitaria la docencia me había servido para terminar mis estudios y ayudar a mis padres a que mi hermana los terminara; nuestra familia venía de un medio muy humilde y éramos las primeras egresadas de una universidad. Cuando logrémi diploma aún me quedé dos años más mientras daba clases y compartía el departamento rentado con ella; luego volví a la ciudad en la que vivíamos con mis padres desde pequeños, a mi habitación de siempre, y comencé mi largo peregrinaje por trabajo.
No terminé los estudios en mi primera veintena como era habitual ya que me había costado cuatro largos años decidirme por una carrera; es difícilhacerlo cuando en el fondo, a lo único que aspiraba era ser escritora pero tenía que pensar en una actividad que implicara poder mantenerse. Cuando finalmente me había decidido terminé mis estudios en tiempo y forma pero los treinta estaban a la vuelta de la esquina; no fue algo que me preocupara en ese momento pero ahora estaba cosechando las consecuencias laborales de mi indecisión de cuatro años.No era justo.
Había puesto todo mi arte en tratar de proyectar una imagen eficiente y pulcra cuando llegué a la pequeña oficina; el instituto recién abría sus puertas y no era muy conocido por la comunidad. Subí la pequeña escalera hasta el primer piso y me encontré con la supervisora que me recibió con una gran sonrisa de bienvenida. No contribuía mucho a mi alicaída autoestima el hecho de quetuviera como diez años menos que yo, fuera bonita, simpática y no me brindara tan siquiera el consuelo de ser soberbia… sin duda me encontraba en el último peldaño de una mirada medianamente cuerda del mundo. Con el tiempo me daría cuenta de que se me había brindado una oportunidad que a pocas personas afortunadas se les da en este mundo: estaba en presencia de un ángel.

Una marcha de diez milkilómetros comienza con el primer paso…
Carolina me miraba como si supiera algo de lo que yo estaba completamente ajena; la risa bailoteaba en sus pupilas castañas y no podía dejar de pensar que parecía una de esas figuras fantásticas de las leyendas. Era de estatura mediana, cabello castaño y unos enormes ojos que brillaban cuando hablaba; las pecas le conferían un aspecto casi infantil.
-Eresjustamente la persona que estaba buscando. Tu currículum es muy bueno; me encantaría poder pagarte según tus antecedentes pero solamente contratamos por horas trabajadas y, realmente, no vas a ganar gran cosa.
Me dijo una cifra y no podía creer la buena suerte que por fin estaba tocando a mi puerta; hasta la semana anterior estaba trabajando casi por la mitad de esa cifra y no había emitido unasola queja al respecto.
-¿Cuándo puedes comenzar?
Carolina me miró como si el hecho de pagarme esa cifra me hiciera arrepentirme de haber ido a verla; yo pensaba en tanto la mejor manera de no evidenciar demasiado entusiasmo para no estropear el efecto de profesionalismo que supuestamente había logrado. Una vez que me informó de dos o tres detalles me despidió cálidamente y cuando menos loesperaba me encontraba fuera del establecimiento en una nebulosa de aturdimiento. Me miré en la vidriera del negocio de la esquina que lindaba con el lugar; no entendía qué era lo que había visto en mi persona para contratarme casi en el acto.
Me fui caminando hasta la parada del colectivo; todavía no entendía qué era lo que había hecho de genial como para que esa persona depositara tanta confianza...
tracking img