Niños escritores

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 11 (2712 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 14 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL NACIMIENTO DEL LECTOR

Francesco Tonucci *

Si corresponde a la escuela enseñar a leer, ¿cuáles son los defectos de aprendizaje que impiden a tantos niños llegar a adquirir el hábito de la lectura?Sobre esta pregunta, el autor, conocido como psicólogo y también como dibujante bajo el pseudónimo de Frato, elabora un interesante análisis y propone estrategias para conseguir una correctay gratificante iniciación a la lectura.

Hace algunos años, cuando era consejero como padre del Consiglio di Circolo de la
escuela de mis hijos, una madre se dirigió a mi enseñándome el cuaderno de su hija,
en el que la maestra había escrito: “Cuando la niña escribe confunde siemprela “B”con la “M”, hacerla practicar”. La madre me dijo: “Yo le he enseñado ahablar a mi hija,y cuando hablanunca confunde las letras; las confunde cuando escribe, pero es la escuela la que le ha enseñado a escribir; se ve que lo han hecho mal y, entonces,
¿por qué tengo que ser yo quien le haga practicar?”

Lo que esa madre, que evidentemente no había estudiado pedagogía, decía sobre
la escritura, también vale para la lectura. A la pregunta “¿por qué nuestros niños y nuestros jóvenes no leen?” sepodría responder simplemente: “¿Y por qué debían hacerlo?”. “Porque éste es uno de los objetivos principales de nuestra escuela obligatoria, también llamada escuela de leer y escribir”, rebatiría el ingenuo interlocutor, que en ese momento
probablemente notaría que se ha metido en un callejón sin salida. Y es que aquí está la raíz del problema: a la mayoría de los niños no les gusta leer y no leen,pero en la escuela se enseña a leer y todos van a la escuela. Esto significa que la escuela no es capaz de enseñar a leer, que comente errores graves y generalizados justamente cuando hace las primeras y más importantes propuestas educativas.

Los objetivos

El primer error está en los objetivos. En la escuela que yo frecuenté hace cuarenta
años y a la que han ido mis hijos (al menosalgunos de ellos), aprender a leer significaba demostrar al maestro que se sabía descifrar palabras y frases escritas en un libro.

Durante muchos años a nadie le importó que a mí o a mis hijos les gustase leer, que estableciésemos, dentro de nuestras necesidades, unas exigencias respecto al libro. Cuando se empezaba a interponer este problema, en la enseñanza media o superior, ya se habíaconsolidado una profunda aversión.

Este error generalizado se refleja consiguientemente en la práctica didáctica. Por
ejemplo, la escuela siempre pide que se lea en voz alta. Esta propuesta es tan común y aparentemente tan necesaria que incluso nosotros, los padres, se la repetimos a nuestros hijos en casa: “Lee en voz alta, fuerte y claro”. Parece que la lectura mental no vale, como si fuesedemasiado fácil.La verdad es que la lectura mental no se presta a una verificación banal (si cada palabra se pronuncia bien) sino que reclama una verificación más compleja como es la comprensión del texto. Además, leer en voz alta cuando se lee a solas es estúpido y dificulta mucho el seguimiento y la comprensión. ¿Quién de nosotros, adultos , lee privadamente en voz alta? El interlocutor de turno (queno pierde ocasión de hablar) diría que leer en voz alta sirve para perfeccionar la dicción, la entonación y la lectura con sentido. De acuerdo, pero entonces esperemos a que el niño sepa leer bien y que le guste la lectura: después, en años sucesivos, podrá desarrollar actividades específicas de interpretación del texto. Los niños leerán por turno en su clase, en la clase de los más pequeños, oharán actividades teatrales, pero siempre preparando antes las lecturas, escogiendo la interpretación, probando la entonación y las pausas, de manera que el resultado sea bueno y que incluso los alumnos se den cuenta de que es importante “leer bien”: los ojos atentos de los oyentes serán una verificación mucho más eficaz que la escucha poco atenta del maestro.

El libro de lectura es otro...
tracking img