Postmodernismo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 38 (9361 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 3 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
HACIENDO MISIÓN CUANDO LA ENFERMEDAD HA GANADO LA BATALLA

Preparado para el curso “Psicología Pastoral” del Mg. Iván Velasco.

Abel García García Facultad Evangélica “Orlando E. Costas” Lima-Perú Mayo del 2008 teonomia@gmail.com http://teonomia.blogspot.com

1. LA SITUACIÓN REAL
A inicios de noviembre del 2005 le detectaron a Gabriel, mi hermano menor, leucemia linfoide aguda de células“T”. Evidentemente, el movil de la presente monografía parte de allí.

La vida de la familia se movió desde la gran casa de la avenida Los Eucaliptos, en La Molina, al piso ocho del Hospital Rebagliati, pabellón de hematología, con una rutina absolutamente novedosa: quimioterapias, transfusiones de sangre, transfusiones de plaquetas, epidurales, nauseas, vómitos, toneladas de medicinas y casi unamudanza al hospital. Si ya antes la situación de mi familia era compleja por los serios problemas económicos que vivía, tras el cáncer, todo colapsó, se hizo trizas, aunque al menos se pudo conseguir la admisión al seguro social.

Yo en ese tiempo ya estaba distanciado de la iglesia ―no de la fe sino de la institución―. A fines del 2004 renuncié a todos los ministerios en los que estabainvolucrado (Adolescentes, Comité de Misiones, ETBIL) y decidí dejar los estudios en el SEBAP para cambiarlos por la maestría en CEMAA, gracias a la cordial invitación de un amigo. No dejé de asistir los domingos, pero en cierto momento se formó cierto ambiente “hostil” por la actividad de un grupo

1

alternativo de reflexión en comunidad, reflejado en los comentarios del pastor de jóvenes y algunoslíderes. Mis hermanos ya estaban distanciados desde hacía tiempo pero mi madre mantenía todos sus contactos con las damas y los matrimonios de la iglesia, igual que mi padre con su grupo de oración.

La reacción de los hermanos cristianos ante el mal de Gabriel fue previsiblemente variopinta. Con la mejor intención llegaron creyentes de muchas denominaciones y énfasis distintos. Con lospentecostales, vi a mi hermano hablar en lenguas. Con los carismáticos, tuve oraciones efusivas llenas de lágrimas. Compartí una misa católica que hicieron por la salud de mi hermano. Los seguidores de la guerra espiritual vieron mi casa llena de espíritus malignos y lanzaron una oferta de expulsión (que, obviamente, rechacé por la ridiculez de decir que en los cactus del jardín “moraban” los demonios).Algún pastor habló de la crisis de la familia y nos dijo que allí estaba la causa de los problemas. Alguno mencionó pecados ocultos (idea que a veces me perturbaba). También mi familia fue a una campaña de sanación en donde mi hermano caminó por todo el estrado cuando le era dificultoso hacerlo. Pero las voces recurrentes repetían que Dios había decidido el mal de Gabriel. Que era “su voluntad”,debiendo “aceptarla con resignación” y que “seguramente entenderíamos en el futuro el sentido del sufrimiento”. Rápidamente llegaron las primeras preguntas: ¿Dios tenía en sus planes hacer que mi hermano sufra terriblemente los dolores de la leucemia? ¿Sentir cómo devoraban su nervio óptico? ¿Quedar ciego? ¿Estaba en sus planes? ¿Esa tortura era para su gloria? Me parecía algo tremendamenteincoherente, y peor con algunas afirmaciones poco bíblicas: un culto de “resurrección” en el velorio, palabras poco afortunadas en el hospital, aprovechamiento de la situación para buscar el cambio de iglesia de mi familia, acusaciones de poca espiritualidad y falta de fe, insensibilidad. Todo eso vi en mis hermanos cristianos de varias iglesias. ¿Puede ser eso un buen ejemplo del trabajo con la familiade un enfermo terminal?

2

La gente de mi propia iglesia local no escapa a este análisis. Sin embargo, algunas cosas llamaron más mi atención. Algunas personas me sorprendieron gratamente con sus visitas permanentes, estando al tanto de todo, de las necesidades de mi hermano y de las nuestras. Otras me sorprendieron a la inversa, porque ni siquiera indagaban en los cultos dominicales, y...
tracking img