Sr. lobos.

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Aún una mirada



Voy a hacer una introducción. Quiero desplegar de entrada por dónde van las barajas en este juego, algo que pondrá en acto las premisas de las cuales intento partir: desde un texto de Freud que Lacan trabajó en distintos tiempos de su obra, les propongo mis reflexiones, que atañen al objeto y sus destinos. Específicamente, dónde se especifica un final de análisis freudiano;qué es la castración para Freud; cómo entiendo la propuesta lacaniana de ir más allá de la castración freudiana; qué es el pase para un final de análisis como Lacan lo pretende.

Elegí un texto cumbre de la maestría freudiana en la exposición de un historial clínico. Texto frente al cual me detuve durante años, dada su complejidad: el historial del Hombre de los Lobos. Voy a retomarlo con estetítulo: “El Hombre de los Lobos: Aún una mirada”.

Se dijo y se escribió tanto sobre El Hombre de los Lobos, que uno podría tener ganas de decir “¡basta con el Hombre de los Lobos!”. ¿Por qué aún una mirada?

El Hombre de los Lobos me interesa como cualquier sujeto, pero todavía más después de recorrer lo que de su historia me ha llegado; quizás porque los psicoanalistas, desde allí, frente alo que nuestros fracasos nos enseñan logremos situarnos de otro modo.

El Hombre de los Lobos fue causa de una escritura abundante, paradigma de la historia de muchos analizantes. Tenemos relatos de las curas que abarcan desde su adolescencia hasta el final de sus días. El Hombre de los Lobos se analizó con Freud, con Ruth Mac-Brunswick, con Muriel Gardiner, tuvo entrevistas con un especialistaen Rorschach, y con otros dos analistas que venían del extranjero, con uno de ellos durante más de quince años.

Voy a refrescar, a grandes pinceladas, el historial, para ir situando lo que estrictamente me interesa proponerles.

Cuando El Hombre de los Lobos acudió a Freud tenía veintitrés años; había pasado períodos de grandes y graves depresiones. Estuvo internado en las clínicas másfamosas de Europa, entre ellas la que utilizaba el profesor Kræpelin. Cuando visitó a Freud llegó en estado de invalidez casi total. Su análisis, del que nos ha quedado el magistral relato, duró cuatro años, desde 1910 a 1914. Se dice —opinión que comparto— que la maestría de Freud llega en él al extremo; sin embargo, voy a marcar algunas trabas.

Freud la presentó como una neurosis infantil. Estabapreocupado por su polémica con Jung y con Adler acerca de si sólo había de pensarse en términos regresivos o en términos progredientes. Para Jung los traumas infantiles, las fijaciones libidinales de la infancia, eran un efecto regresivo de cuestiones actuales. Freud, en cambio, quería demostrar la causalidad en una perspectiva de progresión, según la cual ciertas cosas suceden efectiva yrealmente en los tiempos instituyentes del sujeto. De ahí su interés no disimulado por mostrar que la escena primaria ocurrió en otro registro que el fantasmático.

Los grandes hitos de la neurosis infantil son:





La escena primaria (línea punteada), la escena de seducción; el sueño de angustia y la introducción en la religión.

Esos hitos marcan una modificación en la economía del goce delsujeto, momentos de viraje en el goce del Hombre de los Lobos (habría que decir: el niño de los lobos).

La escena primaria es la que Freud reconstruye a partir del sueño de los lobos.

A los tres años y medio, el Hombre de los Lobos sufre un episodio de seducción por parte de su hermana mayor Anna, quien, en juegos sexuales, le toma su genital y le dice: “Todas las mujeres hacen lo mismo,también la Ñaña”. La Ñaña era la criada de su infancia.

El sueño de angustia es el sueño de los lobos, y la religión fue introducida por la madre.

En la primera etapa, hasta la escena de seducción, el Hombre de los Lobos era un niño tranquilo. Su madre, cuenta en su análisis, decía: “Debiera haber sido él la niña y su hermana el varón”.

Tenemos allí el tiempo de pasividad.

La escena de...
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