Vida de jesus

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Veamos y platiquemos como es el mexicano, en concreto los hombres y mujeres de la Comarca Lagunera. ¿De qué vive la gente? ¿Cuáles son las principales actividades económicas? ¿Cómo es la vida política? ¿Qué problemas sociales se están presentando? ¿Qué importancia tiene aquí la religión? ¿Cómo son los cristianos? ¿Qué papel tiene la Iglesia católica? ¿Cuáles son las principales fiestasreligiosas y los lugares de culto? ¿Dónde se reune y celebra su fe o la vida la gente de aquí?

PENSAR:
¿A qué pueblo pertenecía Jesús? ¿Qué religión practicaba? ¿Cómo era Galilea en tiempos de Jesús? ¿Cuál era la actividad de Jesús en medio de las aldeas de Galilea? ¿Cuál fue su mensaje en ese tiempo y cultura?
Se llamaba Yeshúa, y a él probablemente le agradaba. Según la etimología más popular,el nombre quiere decir “Yahvé salva”. Yeshúa es la forma abreviada de Yehoshúa y quiere decir «Yahvé salva». En la Galilea de los años treinta era lo primero que interesaba conocer de una persona: ¿de dónde es?, ¿a qué familia pertenece? Si se sabe de qué pue¬blo viene y de qué grupo familiar es, se puede conocer ya mucho de su persona.
Para la gente que se encontraba con él, Jesús era “galileo”.No venía de Judea; tampoco había nacido en la diáspora, en alguna de las colonias judías establecidas por el Imperio. Provenía de Nazaret, no de Tiberíades; era de una aldea desconocida, no de la ciudad santa de Jerusalén. Todos sabían que era hijo de un “artesano”, no de un recaudador de impuestos ni de un escriba. ¿Podemos saber qué significaba en los años treinta ser un judío de Galilea?Galilea era un pueblo sometido por Roma desde el año 63 a.C., cuando el General Pompeyo entró en Jerusalén. Jesús no tuvo ocasión de conocer a ningún emperador de cerca. Ni César Augusto ni Tiberio pisaron su pequeño país. Sin em¬bargo oyó hablar de ellos y pudo ver su imagen grabada en algunas mo¬nedas. Jesús sabía muy bien que dominaban el mundo y eran los dueños de Galilea. Lo pudo comprobar mejorcuando tenía alrededor de veinti¬cuatro años. Antipas, tetrarca de Galilea, vasallo de Roma, edificó una nueva ciudad a orillas de su querido lago de Genesaret y la convirtió en la nueva capital de Galilea. Su nombre lo decía todo. Antipas la llamó “Tibe¬ríades” en honor de Tiberio, el nuevo emperador que acababa de suceder a Octavio Augusto. Los galileos debían saber quién era su señor supremo.Durante más de sesenta años nadie se pudo oponer al Imperio de Roma. Octavio y Tiberio dominaron la escena política sin grandes sobre¬saltos. Una treintena de legiones, de cinco mil hombres cada una, más otras tropas auxiliares aseguraban el control absoluto de un territorio in¬menso que se extendía desde España y las Galias hasta Mesopotamia; desde las fronteras del Rin, el Danubio y el marMuerto hasta Egipto y el norte de África. Sin conocimientos geográficos, sin acceso a mapa alguno y sin apenas noticias de lo que sucedía fuera de Galilea, Jesús no podía sospechar desde Nazaret el poder de aquel Imperio en el que estaba en¬clavado su pequeño país.
Este inmenso territorio, el Imperio romano, no estaba muy poblado. A comienzos del si¬glo I podían llegar a cincuenta millones. Jesúsera uno más. La población se concentraba sobre todo en las grandes ciudades, construidas casi siem¬pre en las costas del Mediterráneo, a la orilla de los grandes ríos o en lu¬gares protegidos de las llanuras más fértiles. Dos ciudades destacaban sobre todas. Eran sin duda las más nombradas entre los judíos de Pales¬tina: Roma, la gran capital, con un millón de habitantes, a donde había que acudirpara resolver ante el César los conflictos más graves, y Alejan¬dría, con más de medio millón de moradores, donde había una impor¬tante colonia de judíos que peregrinaban periódicamente hasta Jerusalén. Dentro de este enorme Imperio, Jesús no es sino un insignificante galileo, sin ciudadanía romana, miembro de un pueblo sometido.
Los pueblos subyugados no debían olvidar que estaban bajo el...
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