Cuento de navidad

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cuento de
Me llamo Patricio o Pato, eso es lo de menos, bueno así me bautizo mi Abu, dice que mi abuelo así se llamaba; siempre he vivído aquí desde que me acuerdo, mi casa era un cuartucho de lámina lleno de hoyos y con una ventana pequeña de madera que consiguió mi Abu para que pudiéramos ver el paisaje, bueno la ciudad, había dos catres viejos donde ella y yo dormíamos, Abu es mi abuela, yes una gran mujer se llama “Abundia” y todos por el barrio la llaman “Abu”. Yo la quiero mucho pues sin ella posiblemente yo hubiera muerto hace mucho tiempo, dicen que ella me recogió de la calle, un invierno justamente, no lo recuerdo muy bien yo era muy pequeño, ella me trajo hasta aquí, me cuido y me permitió vivir aquí en el cuarto donde ella vivía, ella ya estaba grande y con el frio tanintenso de esta ciudad se ponía muy mal. Y esta vez estaba mas mal que nunca, tenia la frente muy caliente y las manos muy frias, titubieba y estornudaba con mucha frecuencia, me decia que le dolian mucho sus huesos en fin nada podia yo hacer mas que arroparla y abrazarla, bueno como les decia Nuestra casa se encuentra en la parte más alta de la ciudad, de hecho es la última casa del cerro. Desde ahíse puede ver la ciudad entera y de noche es posible escuchar los coches que andan por la ciudad, la sirena de las patrullas, incluso si pones atención se escuche el murmurar de la gente.

23 de Diciembre de 1999 Pachuca Hidalgo.

esa noche, justo antes de la navidad no podía dormir pues mi abuela me preocupaba, no me gustaba que se enfermara tanto, me asustaba, ella era lo único que tenia,ademas mi mejor amigo se había ido con sus papás a otra ciudad, el me dijo que su papá había encontrado otro trabajo, pero por allí decían que a su papá lo buscaba la policía, eso a mí no me importaba, el era mi mejor amigo y siempre lo sería, la verdad lo extrañaba mucho, esto me hacía sentir muy triste, la verdad me hubiera gustado irme con él y también con mi “Abu” , la cuidad era tan grande,fría, triste y yo era tan pequeño y pobre.

Aquella noche salí de mi casa para ver la ciudad ya que me había aburrido de estar acostado sin dormir, en la parte de afuera había una vieja silla de plástico donde todas las tardes mi abuela se sentaba a descansar y a tomar el sol, y ahí en esa silla me senté a contemplar la ciudad, el frío era tan intenso que era difícil dejar de temblar, el aire fríotraspasaba la ropa, pero me agradaba, siempre que contemplaba la ciudad, a lo lejos se alcanzaba a ver algunas ventanas de la casas cercanas y se veía tan cómodo que me preguntaba ¿Porqué no nací en una familia rica como las que les hace mi Abu su quehacer? Los niños de esas casas los levantan tarde, y solo los levantan para desayunar como reyes, mientras yo y mi Abu arreglamos el cuarto de esosniños glotones, flojos y berrinchudos que por lo que su mamá les decía, eran unos flojos en la escuela, sus cuartos eran más grandes que el cuarto donde vivía, tenían más juguetes que nadie en este mundo, los tenían ahí tirados en un rincón, a veces quería jugar con ellos pero mi Abu no me lo permitía, pues nos podríamos buscar un problema, tenían una televisión enorme a color, yo tenía una peroestaba descompuesta, teníamos un radio pero no es lo mismo. También estaban sus cuartos alfombrados con unas camotas, yo decía caray, creo que Dios tiene preferidos, que afortunados son.

Aquella noche pensando en todo eso y contemplando la ciudad comencé a sentir sueño, pero el constante temblor por el frio me despertaba, de pronto vi que alguien se acercaba a mi casa, era un hombre adulto, grandecon un dulce semblante y barba blanca traía puesto un gran abrigo viejo, en su mano derecha cargaba algo en una bolsa. El me preguntó que si le permitía pasar esa noche en mi casa. Y le dije que estaba mi abuela durmiendo, que se enojaría si lo dejaba pasar; además no había lugar para él, me dijo que solo una noche y que no importaba, él podía dormir en el suelo, pues era mejor que dormir...
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