Cuentos horacio quiroga

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Horacio Quiroga

CUENTOS

BIBLIOTECA

AYACUCHO

cuentos

Horacio Quiroga

cuentos
88
selección y Prólogo

emir rodríguez Monegal
cronología

alberto F. oreggioni
bibliograFía

Horacio Jorge becco

conseJo directivo Humberto Mata
Presidente (e)

luis britto garcía Freddy castillo castellanos luis alberto crespo gustavo Pereira Manuel Quintana castillo
Primeraedición: 1981 segunda edición corregida y aumentada: 1993 tercera edición corregida: 2004 derechos exclusivos de esta edición © BiBlioteca ayacucho, 2004 apartado Postal 14413 caracas - venezuela - 1010 Hecho depósito de ley depósito legal lf 50120048002914 (rústica) depósito legal lf 50120048002915 (empastada) isbn 980-276-370-5 (rústica) isbn 980-276-371-3 (empastada) dirección editorial: oscarrodríguez ortiz departamento editorial: clara rey de guido asistencia editorial: gladys garcía riera Producción editorial: elizabeth coronado asistencia de producción: Henry arrayago corrección de textos: María amparo Pocoví concepto gráfico de colección: Juan Fresán diseño de colección: Pedro Mancilla diagramación: luisa silva Fotolito electrónico: Xxxxxxxx impreso en venezuela / Printed inVenezuela

Prólogo

i. el contemporáneo
a su Muerte, en las primeras horas de la mañana del 19 de febrero de 1937, en el Hospital de clínicas de buenos aires, Horacio Quiroga estaba completamente solo. consumido ya por el cáncer, pone fin a su vida porque sabe que su destino en la tierra estaba cumplido. el 18 ha ido a ver a algunos amigos fieles (como ezequiel Martínez estrada), ha estado con suhija eglé, ha comprado cianuro. en la habitación del hospital hay un enfermo, vicente batistesa, deforme y tal vez débil de espíritu, que lo acompaña con su fidelidad de perro, pero que representa una forma piadosa de la soledad. Porque Quiroga está solo desde hace tiempo. lo está desde que empezó en esa década del treinta un progresivo eclipse de su obra narrativa, el descenso de sus acciones enla bolsa literaria a que él se había referido con humor negro en algún artículo, el ser declarado cesante como consecuencia del golpe de estado de terra (marzo 31, 1933), el fracaso de su vida familiar. Por eso, el cáncer llega cuando Quiroga se ha estado despidiendo de la literatura y de la vida, y anhela antes descubrir el misterio del más allá que seguir registrando en palabras este mundo ajeno.la soledad ha hecho su obra y dirige la mano que bebe cianuro. cuando se enteraron en el uruguay que Quiroga había muerto, no faltaron los homenajes oficiales ni los discursos conmemorativos ni la apoteosis organizada por manos muy amigas, como las de enrique amorim, aquí y en su tierra natal, salto. Pero la verdad es que esos homenajes y esa apoteosis y esa sincera amistad, no desmentida luego,eran incapaces
biblioteca ayacucHo

iX

de disimular el hecho de que Quiroga se había muerto solo. el afecto de algunos familiares y amigos, y la representación oficial promovida por algunos de los más fieles, no bastaban para compensar el silencio con que las nuevas generaciones de entonces rodearon su nombre. es cierto que dos de sus amigos compusieron y publicaron casi de inmediato unaemocionada biografía, llena de valiosos datos y confidencias, aunque horriblemente novelada, la Vida y obra de Horacio Quiroga, de alberto J. brignole y José María delgado (Montevideo, 1939); es notorio que hasta los diarios se quejaron del silencio y la soledad. Pero las nuevas generaciones estaban de vuelta de Quiroga y se lo hicieron saber en la forma más delicada posible: dejando caer en elolvido su nombre o anteponiéndole reservas como las que explicitó la revista argentina Sur en una nota con que acompañaba las emotivas palabras de Martínez estrada junto a la tumba del amigo, el hermano mayor: “un criterio diferente del arte de escribir y el carácter general de las preocupaciones que creemos imprescindibles para la nutrición de ese arte nos separaban del excelente cuentista que...
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