Diario de un skin

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  • Publicado : 7 de abril de 2010
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AVISO: de todos es conocido los datos ocultos que cada programa que usamos recopila, pudiendo utilizarse para identificar el equipo en que se redactó esta obra que lees, a través de la Red.
Pues lo lamento pero se han tomado varias medidas para evitar identificar al autor… que aproveche tanto desatino comercial.
Aún hay faltas ortográficas que no se han podido corregir por la premura de ponerloal alcance de todos e impedir su venta. En esta edición ‘on-line’ se han eliminado los datos concretos de personas que si parecen en la versión de papel, como apellidos, nº de teléfono, de DNI, etc.ODIO50

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INDICE

Prólogo………………………………………………………………..……11
Capítulo 1. La infiltración………………………………………..….…….15
Capítulo 2. Cabezas rapadas, corazones furiosos……………..……..39
Capítulo 3.El movimiento skinhead en España…………………..……69
Capítulo 4. El enemigo de mi enemigo es mi amigo………………….119
Capítulo 5. Ellas: cuando el skin lleva nombre de mujer……………..137
Capítulo 6. El sonido del odio……………………………………………159
Capítulo 7. Paganos, satánicos y esotéricos…………………………..201
Capítulo 8. El poder de la ira……………………………………………..259
Capítulo 9. Cazadores de hombres……………………………………..281Epílogo………………………………………………………….……………313

Notas…………………………………………………………………………327

Anexo…………………………………………………………………………335

Anexo documental…………………………………………………………..341

A Santi y Chema por creer que lo imposible puede hacerse. Y a mis compañeros en el equipo de investigación, María, Eva, Antonio, Alberto, Alfonso y Fernando, que compartieron mis miedos.
Al agente David X., gracias al que, quizás, sigocon vida.
A Arcanus, Lector, Charly, Miguel y los demás… por consentir mis extraños comportamientos y continuar estando ahí.
A Belinda. Sin tu desamor no habría sido posible.

Prólogo

Sergio y su hermano David bajaron las escaleras del aparcamiento pletóricos de alegría. Su equipo el Futbol Club Osasuna había perdido por dos a uno, pero la emoción del partido y aquella primera visita a lacapital de España compensaban el esfuerzo del viaje. Además la imponente y colosal grandiosidad del Santiago Bernabeu había impresionado a los dos jóvenes navarros, disipando el disgusto de la derrota.
Cuando salieron del estadio tras el partido se dirigieron rápidamente al aparcamiento para recoger su coche y enfilar la autopista del norte. Querían hacer noche en casa y tenían muchos kilómetrospor delante. No hablaron con nadie. No provocaron a nadie. No incitaron de ninguna manera el odio que se estaba gestando contra ellos.
Apenas tuvieron tiempo de descender hasta el primer descanso por aquellas escaleras cuando de pronto David sintió un potente golpe en la espalda. José Carlos F. uno de los miembros más activos de la peña madridista Ultrassur se había acercado a ellossigilosamente, propinando a traición una brutal patada al joven navarro. La bota de José Carlos se hundió en la columna de David, haciéndole perder el equilibrio y caer de bruces contra la pared de enfrente. La sangre del joven salpicó el suelo del aparcamiento cuando su ceja derecha se abrió por el golpe.
Casi al mismo tiempo otros tres componentes de Ultrassur se unieron a José Carlos en la feroz agresión.David no era capaz de comprender lo que ocurría cuando una tormenta de golpes se cebó con su frágil cuerpo. Y como única defensa posible se acurrucó en el suelo intentando protegerse la cabeza, con las manos, mientras la lluvia de puñetazos y patadas granizaba sobre él.
Sergio tuvo más suerte. Consiguió esquivar los primeros golpes de los skinheads del Real Madrid y echó a correr en busca deauxilio, mientras su hermano recibía el odio de los “neonazis” de Ultrassur. Los gritos de socorro de Sergio resonaron en el aparcamiento subterráneo de la Castellana, provocando un instante de confusión en los cabezas rapadas, que dudaron entre seguir masacrando a Javier o perseguir a su hermano. Y ese segundo de indecisión tal vez salvó la vida al joven navarro que, cegado por la sangre que...
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