Gaudium met spes

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Introducción
Dentro del Concilio Vaticano II, se encuentra este documento del año 1965, en el que la Iglesia anuncia que se encuentra en el mundo actual. Este es un claro ejemplo del carácter dinámico de la Doctrina Social de la Iglesia, que nunca deja de avanzar para adaptarse a los problemas y situaciones del mundo contemporáneo.
Está dirigido a los hombres y su deseo es “continuar, bajo laguía del Espíritu, la obra misma de Cristo, quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para salvar y no para juzgar, para servir y no para ser servido.” Es decir, que los hombres vivamos a Jesús dentro de nosotros y sigamos el mensaje de Dios.
La Iglesia tuvo en cuenta los múltiples cambios que se habían producido con el paso del tiempo: la inteligencia humana avanza, grandesdescubrimientos, tecnología, transformación de las condiciones de vida, etc. Pero sin embargo, siguen existiendo grandes desequilibrios y discordias. El Concilio se dirige a todos para “esclarecer el misterio del hombre y para cooperar en el hallazgo de soluciones que respondan a los principales problemas de nuestra época.” Porque a pesar de vivir en un mundo cambiante, Cristo es permanente y el camino parala salvación es únicamente el que nos ha enseñado.
Gaudium et Spes se divide en dos grandes partes:
Primera parte: LA IGLESIA Y LA VOCACIÓN DEL HOMBRE
Plantea la llamada que Dios hace a cada ser humano.
Capítulo I: La dignidad de la persona humana
Todos los bienes de la tierra Dios los puso a disposición del hombre, que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, con capacidad paraconocerle y quererle. Por tanto, al poseer alma, el hombre está por encima del resto de materia. Pero también existe el pecado y los hombres debemos aprender a distinguir el bien y el mal.
Todos tenemos una ley escrita en nuestro corazón que nos lleva a obedecer a Dios ya que ante Él seremos juzgados. Esta es la dignidad de la conciencia moral. Pero también existen hombres que no creen en esa unión conDios, este ateísmo es uno de los problemas más grandes en la actualidad. Pero los creyentes tenemos un papel importante ante este fenómeno, ya que podemos ayudar a que la sociedad se acerque a la Iglesia.
Capítulo II: La Comunidad humana
Cada vez existe una mayor interdependencia entre el hombre y la sociedad, ya que a través del trato con los demás, de la “reciprocidad de servicios, del diálogocon los hermanos, la vida social engrandece al hombre en todas sus cualidades y le capacita para responder a su vocación.” Ya que no somos auto-suficientes.
Esta interdependencia hace que el bien común se universalice mucho más, todos tenemos unas necesidades y unas aspiraciones que están por encima de la sociedad y para conseguirlas es de gran ayuda seguir el Evangelio.
Esta unión entre losindividuos es también aplicable a la Iglesia, ya que el Señor Jesucristo llama a todos los hombres a formar parte de la comunidad cristiana, encontrar el camino de la salvación y trabajar para que la sociedad que nos rodea también lo encuentre.
Entonces no podemos dejar de perseguir el objetivo de que todos los hombres formemos parte de la comunidad cristiana, porque así será mucho más fácil laconvivencia en la Tierra.
Capítulo III: La actividad humana en el mundo
Mediante nuestro trabajo, además de lograr un sustento para nosotros y nuestra familia, también estamos colaborando con Dios como creador y complementamos su Obra.
Los cristianos, lejos de pensar que las conquistas logradas por el hombre se oponen al poder de Dios rivalizan con el Creador, están, por el contrario,“persuadidos de que las victorias del hombre son signo de la grandeza de Dios y consecuencia de su inefable designio.”
Por tanto, los hombres durante su vida, además de buscar la salvación también pueden mediante su trabajo mejorar su vida en la Tierra. También aprenden y cultivan su inteligencia, que pueden utilizar para hacer del mundo un lugar más justo.
Capítulo IV: Misión de la Iglesia en el mundo...
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