Homosexualidad y psicoanalisis

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¿Pueden los homosexuales ejercer el psicoanálisis?

Juan Vives R.

Tradicionalmente, las personas con algún tipo de perversión sexual –incluida la homosexualidad- han estado vedadas para ingresar a los institutos psicoanalíticos. Pero desde hace más de veinte años, en los Estados Unidos de Norteamérica surgió un movimiento de reivindicación de los homosexuales y lesbianas con el fin dehacer frente al veto que la institución psicoanalítica había ejercido sobre este grupo, movimiento amparado bajo el incuestionable cobijo de las luchas para abatir la discriminación laboral y social que contra este grupo ha pesado desde los albores de la historia.
A partir de este tipo de movimientos sociales en pro de la no discriminación de ningún grupo social, se ha desarrollado un movimientopara que las minorías homosexuales de ambos sexos no sean sujetas a tratos injustos desde la perspectiva de los derechos humanos. Desde que se inició este tipo de reivindicación socio-política se ha venido desarrollando un largo debate en torno al tema sobre si los homosexuales pueden o no ser admitidos en los Institutos de psicoanálisis con el fin de formarse y ejercer como psicoanalistas. Casidesde el momento mismo en que se establecieron los Institutos de formación psicoanalítica, ha existido una suerte de interdicción tácita sobre la homosexualidad y cualquiera otra forma de perversión sexual –junto con las psicosis y las personalidades psicopáticas- como formas de psicopatología que limitan o impiden formalmente el ejercicio del psicoanálisis. Pero, ¿cuáles serían las razones por lasque un sujeto homosexual deba ser rechazado de la formación psicoanalítica?, ¿es, realmente, la homosexualidad una limitante formal para el ejercicio del psicoanálisis?, ¿cuál es el fundamento por el que una perversión –en este caso la homosexualidad- debe ser excluida dentro de los que practican el psicoanálisis?
Recientemente ha habido una actualización de dicho debate, que se ha centradosobre las siguientes preguntas: ¿Es la homosexualidad una categoría psicopatológica o, por el contrario, sólo una más entre las diversas opciones que hay para dar salida a la pulsión sexual?; ¿es la homosexualidad compatible con una “personalidad normal?; ¿existe algo así como el homosexual sano? La “identidad homosexual”, ¿es una forma desviada o normal del desarrollo? En relación a los argumentoscon los que pueda sustentarse que una orientación heterosexual en la elección de objeto es el camino “normal”, mientras que una elección homosexual es “anormal”, el criterio que se ha esgrimido en los últimos ciento cincuenta años han sido argumentos anclados en los postulados del evolucionismo. Las parejas homosexuales -tanto masculinas como femeninas- son, por definición y por imposibilidadbiológica, estériles; por lo tanto, son sujetos que no entrar en el juego de la sobrevivencia del más apto debido a que no pueden transmitir sus características genéticas. La perspectiva evolucionista, por tanto, considera a las parejas homosexuales como formadas por sujetos que se autoextinguen.
Por otra parte, las presiones políticas y, por qué no decirlo, cierta velada amenaza de recurrir a lostribunales, han desembocado en una declaración de no discriminación, suscrita por el presidente de la IPA, con el fin de incluir explícitamente el término homosexualidad al lado de los de raza, credo, género y color de la piel.
En este debate, Richard Isay ha sido un analistas norteamericano homosexual pionero, quien ha insistido sobre la necesidad de entender la homosexualidad como una formaalternativa y normal de identidad psicosexual. Al mismo tiempo, ha enfatizado los efectos iatrogénicos y el daño a la autoestima que se producen cuanto un analista pretende cambiar la orientación sexual (en este caso, homosexual) de sus pacientes (Isay, 1985, 1986, 1987). Con el fin de mostrar que la homosexualidad es compatible con la normalidad, Isay ha recurrido a las citas obligadas de Freud:...
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