Miedo mortal

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Miedo mortal
Robin Cook

Robin Cook Nacido en Nueva York en Iggo, Robin Cook se licenció en medicina en la Universidad de Columbia. La vida del joven médico cambió para siempre cuando puso en práctica una idea que había ido gestando durante años. Tras devorar infinidad de best sellers en su afán por determinar los gustos y predilecciones de los lectores, se atrevió con su propia fórmula. Desdeentonces, Robin Cook se ha convertido en la figura de referencia de la novela médica de misterio. Su premisa es simple: “Podría escribir artículos sobre temas de medicina, pero la mayoría sólo tomará conciencia de estos problemas si se los presentan como una novela”. El doctor Jason Howard contemplaba absorto el cadáver de Cedric Harring, el miedo mortal reflejado en su rostro. Cedric era eltercer hombre que fallecía en un mes, poco después de pasar un chequeo médico satisfactorio que nada parecía indicar tan fatal desenlace. La inexplicable muerte de un eminente genetista molecular pondrá a Jason sobre la pista de una compleja trama en torno a un asombroso experimento científico.

Para mi hermano mayor Lee y mi hermana menor Laurie. Nunca he estado flanqueado por personas másagradables.

AGRADECIMIENTOS
Este libro no podría haberse escrito sin el apoyo y el aliento de los amigos que me han ayudado en momentos difíciles. A ellos, mi agradecimiento más sincero.

Miedo mortal

Robin Cook

PRÓLOGO
Miércoles 11 de octubre, por la tarde La repentina aparición de proteínas extrañas fue el equivalente molecular de la peste negra: fue una condena a muerte sin posibilidad deconmutación, y Cedric Harring no tenía la menor idea de que un drama estaba a punto de producirse en el interior de su cuerpo. En cambio, las células del cuerpo de Cedric Harring sabían con toda exactitud las consecuencias desastrosas que les aguardaban. Las nuevas y misteriosas proteínas que se colaban por entre sus membranas eran devastadoras, y las pequeñas cantidades de enzimas capaces dehacer frente a las invasoras resultaban del todo inadecuadas. Dentro de la hipófisis de Cedric, las nuevas y letales proteínas podían acoplarse a las represoras que bloqueaban los genes de la hormona de la muerte. A partir de ese momento, con los genes fatales liberados, el resultado era inevitable: la hormona de la muerte comenzó a ser sintetizada en cantidades sin precedentes y, al ingresar en eltorrente sanguíneo, inició su recorrido por el cuerpo de Cedric. Ninguna célula era inmune. El fin era sólo cuestión de tiempo. Cedric Harring estaba a punto de desintegrarse en sus elementos estelares.

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El dolor era como un cuchillo al rojo vivo clavado en el pecho y se irradiaba velozmente hacia arriba en paroxismos cegadores que le paralizaban la mandíbula y el brazo izquierdo.Inmediatamente Cedric fue presa del terror que acompaña al miedo a la muerte. Cedric Harring jamás había sentido nada semejante. En un acto reflejo se aferró con más fuerza al volante del automóvil y de alguna manera se las ingenió para evitar que el vehículo continuase zigzagueando mientras jadeaba tratando de respirar. Acababa de enfilar Storrow Drive por la calle Berkeley, en el centro de la ciudad, yhabía acelerado en dirección oeste, mezclándose con el enloquecido tráfico de Boston. Las imágenes flotaban ante él y retrocedían, como si circulara por un largo túnel. Apelando a toda su fuerza de voluntad, Cedric venció la oscuridad que amenazaba con devorarlo. Poco a poco su visión comenzó a aclararse. Aún estaba vivo. En lugar de detener el coche, su instinto le indicó que, si quería sobrevivir,debía dirigirse cuanto antes a un hospital. Por afortunada coincidencia, el Centro Médico del Plan de Buena Salud no se encontraba demasiado lejos. Aguanta un poco más, se dijo. Tras el dolor apareció una profusa transpiración que primero le bañó la frente y pronto se extendió por el resto de su cuerpo. El sudor le producía escozor en los ojos, pero Cedric no se atrevió a soltar el volante para...
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