Muralismo mexicano

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En los murales del Museo del Palacio de Bellas se pueden observar no sólo las ideas predominantes del movimiento muralista, también es posible admirar a un Rivera en plenitud de sus facultades creativas. La simetría de la composición, la seguridad del trazo y el manejo de los colores, hacen de este conjunto una muestra privilegiada de la maestría del pintor mexicano.
Diego Rivera permaneció elresto de su vida como una fuerza central en el desarrollo de la llamada Escuela Mexicana de Pintura (al lado de Orozco y Siqueiros). En los murales del Museo del Palacio de Bellas Artes, además del mencionado, están los que el pintor realizó originalmente para el Hotel del Prado y que en 1985 se trasladaron al museo los frescos realizados originalmente en 1933: “Carnaval de Huejotzingo” y la“Tercera Internacional”. En sus obras se pueden observar no sólo las ideas predominantes del movimiento muralista, también es posible admirar a un Rivera en plenitud de sus facultades creativas. La simetría de la composición, la seguridad del trazo y el manejo de los colores, hacen de este conjunto una muestra privilegiada de la maestría del pintor mexicano.
Mural de José Clemente Orozco
(En mi vida)no hay nada de particular, ningunas hazañas famosas, ni hechos heroicos, ni sucesos extraordinarios o milagrosos. Sólo las continuadas y tremendas luchas de un pintor mexicano por aprender su oficio y tener oportunidades de trabajar.
José Clemente Orozco nació en Zapotlán el Grande, Jalisco, en 1883. Se ha dicho que es un pintor expresionista, es decir, que para él la forma es siempreexpresión, nunca propaganda. Y si bien es cierto que la obra de Orozco, como lo podemos ver en el mural del Palacio de Bellas Artes, habla de la historia (de México y del mundo) y de los conflictos universales, su centro es siempre el individuo, no la sociedad. Orozco, como ha dicho Octavio Paz, estaba dispuesto a dejarse devorar por los extremos y a burlarse de las ideas. “Según cuentan quienes loconocieron, José Clemente Orozco vivía enojado. Su mirada era esencialmente crítica y demoledora (los documentos mas ásperos contra la Revolución Mexicana, por ejemplo, están en sus pinturas y escritos). No se dejaba encantar o engatusar por casi nada. Pero el colmo de su disgusto estaba reservado a un colega suyo, mexicano también, el pintor Diego Rivera. Repetidamente aparece en sus cartas elMastodonte, the Fat Man (así, en ingles), como le dice. La pintura de Diego le parecía a Orozco, no sólo pobre o sin mérito, eso era lo de menos, sino falsa, demagógica, sacrificando la verdad al mensaje político (“los artistas no tienen ni han tenido nunca ‘convicciones políticas' de ninguna especie, y los que creen tenerlas, no son artistas”, escribe, lapidario como siempre, en su Autobiografía).”
Estaanécdota sobre el pintor nos muestra con claridad no sólo hasta qué punto difería ideológicamente de Diego Rivera, sino lo importante que era para él realizar un arte alejado de las preocupaciones políticas, inmerso siempre en la más profunda honestidad estética. Por eso se le conoce como “el pintor de lo terrible”; Justino Fernández llegó a decir incluso que cuando Orozco expresaba la fealdad yel horror, “no hay quien lo iguale (...) de eso se trata, de crear un estremecimiento”. En efecto, la contemplación de su obra puede estremecer. En el Museo del Palacio de Bellas Artes se puede ver su mural Katarsis que nos ofrece, en palabras de Justino Fernández, “una posibilidad de salvación por medio de la renovación, de la destrucción”: una visión única del que fue uno de los momentoshistóricos más fecundos del arte mexicano. Orozco murió en la Ciudad de México en 1949.
Murales de David Alfaro Siqueiros
David Alfaro Siqueiros, uno de los pintores más inventivos y arriesgados del movimiento muralista, nació en Ciudad de Camargo, Chihuahua, en 1896. Sus ideas sobre la función del arte en el mundo moderno fueron, dice Octavio Paz, “a un tiempo, mesiánicas y revolucionarias”....
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