Protagoras

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PLATON
PROTAGORAS
En los comienzos, nos narra Platón, el encuentro entre Sócrates e Hipócrates. Este, entusiasmado, le despierta en su casa porque se ha enterado que el gran sabio Protágoras se encuentra en la ciudad. Entretanto van a verle, Sócrates escruta a Hipócrates sobre qué es lo que busca de este sabio. El joven le dice que la sabiduría, pero entonces se le pregunta: ¿sabiduría en qué?;y no puede responder. Sócrates le alega su inconsciencia a la hora de cultivar su alma, hay que utilizar el sentido común, se requiere cierta madurez, cierta sapiencia, para buscar la sabiduría. De lo que resulta un interesante tema de discusión,¿acaso la búsqueda de la sabiduría es inmanente a nosotros?, ¿forma parte de la naturaleza de cada uno? ¿Cuando comienza el camino?, ¿donde se encuentrala línea de salida?, ¿se es libre para elegirla o ya estamos determinados? Bien es cierto que la búsqueda consciente e individual del conocimiento se da cuando ya se encuentra parte del camino andado, cuando ya tienes un lenguaje y unas costumbres adquiridas, desde muy pequeñito que te determinan. Pero esta inclinación natural que todos tenemos, que se basa en nuestros conocimientos, en nuestroshábitos, en nuestras fortalezas y debilidades, determina nuestro primeros pasos en el camino del aprendizaje. De todo esto más adelante otro filósofo pudo concluir: “cada hombre elije su filosofía” (Fitche) Con una claridad inusitada, de forma indirecta, a través de este hermoso relato, Platón nos plantea este primer dilema sobre la virtud y su aprendizaje.
Una vez se encontraron en presencia deProtágoras, bajo la pregunta: ¿en qué puedes mejorar a este muchacho? Comienza un duelo dialéctico en el que se ponen de manifiesto las diferencias entre el sofista y el filósofo, entre la retórica y la dialéctica. En la primera dualidad prima la eficiencia del sofista en la vida real, frente a la búsqueda de la belleza y el ideal del filósofo; en la segunda dualidad, prima la eficiencia de ladialéctica, frente a la búsqueda de la belleza y el ritmo de la retórica.
Protágoras aduce que es capaz de hacer buenos ciudadanos a los hombres. Y Sócrates por su parte dice que eso es imposible. Para defender cada uno su postura, en esta primera fase, ambos utilizaran como argumento la tradición y la sabiduría popular.
Sócrates en su ataque aduce que, el pueblo piensa que la virtud no es enseñable,pues en la asamblea se permite hablar a cualquiera sobre política, pero para hablar sobre temas técnicos, sólo puede hablar un profesional. En privado, los ciudadanos más sabios y mejores, no son capaces de transmitir a los demás esa virtud que poseen. Y para ello pone el ejemplo de los hijos de Pericles. (De aquí derivaría el proverbio popular de no se puede enseñar a aquel que no quiereaprender, que puede ser una de las razones, junto a la invalidez, para que los hijos de Pericles no se parezcan a este).
Por lo tanto, la sabiduría popular nos está diciendo que la virtud es algo connatural al hombre, que todos poseen en una u otra medida, pues no se exige una educación específica en el tema para hablar en la asamblea, y no existe enseñanza que nos garantice la virtud, como lo refrendala experiencia con los hijos de Pericles.
Utilizando el mismo tipo de soporte argumental, Protágoras rebate a Sócrates.
Al feo no se le juzga por feo, pero al injusto sí, por lo tanto la sociedad no considera la virtud como un don recibido por la naturaleza. Pues reprendiendo al injusto se busca modificar su comportamiento y advertir a aquellos que viesen el castigo. Y esto al feo no se le hace.Aunque no se ha tenido en cuenta que esta reacción podría ser consecuencia de que la injusticia afecta a terceros, amenaza la vida en la polis en sociedad, mientras que la fealdad no.
Con respecto a los hijos de Pericles, Protágoras dice que cualquier hombre instruido siempre será más justo que uno salvaje. Y que el hijo de un buen flautista no tiene que ser tan buen flautista como su padre...
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