Violeta nuñez

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Participación y Educación Social.

“Nuestras estrellas principales son la lucha y la esperanza.
Pero no hay lucha ni esperanza solitarias.
En todo hombre se juntan las épocas remotas, la inercia,
los errores, las pasiones,
las urgencias de nuestro tiempo,
la velocidad de lahistoria”.

Pablo Neruda, 1971.
(en ocasión de la entrega del Premio Nóbel de Literatura)

El título propuesto para este Congreso apunta a los desafíos éticos, técnicos y políticos. Aquí vamos a articular la dimensión específicamente pedagógica. Y ello al hilo del título que este espacio del Congreso propone. Es decir, trataremos de repensar, en el marco de nuestraactualidad, las relaciones que la partícula “y” parece indicar: Participación y educación social.

Curiosas acepciones confluyen en la noción de participación. Si uno visita el Diccionario Etimológico de Corominas, encuentra el punto de arranque en la palabra latina pars, parte. De allí deriva “partir de un lugar”, en tanto ponerse en camino [construcción intransitiva que ya aparece en el Quijote(I, XXIX, 145rº)]; también repartir, entendido como distribuir entre varios, esparcir, sembrar. Y participar: dar parte, noticiar, comunicar. La participación recoge de alguna manera estas marcas y alude a aviso, parte, trato o noticia que se da a uno; así como a tener parte en una cosa, tocarle algo de ella. Ser parte en la realización de algo: ser partícipe o participante, en el sentido de querecibe o tiene derecho a recibir parte de alguna cosa. Podemos afirmar que la participación no sólo no es ajena al trabajo educativo y a la vida en sociedad, sino que aparece como su entramado.

En esta conferencia vamos a presentar ciertos elementos que permitan tanto dar cuenta de esa afirmación, como reinscribir su significación en este momento histórico de la globalización. Momento en el queser parte y tomar parte de lo social aparece como prohibitivo para amplios sectores en todo el mundo. Momento en el que también ese sembrar y esparcir, repartir, que fuertemente caracteriza al trabajo educativo, se muestra cuestionado desde las políticas hegemónicas. Comenzaremos por mostrar los antecedentes de esas políticas y sus actuales configuraciones, que pretenden sustituir la participaciónpor la llamada “intervención” y la educación social por la llamada “prevención”.

1. Discursos del control social en los inicios de la modernidad.

Vamos a hablar del higienismo. Una de las razones fundamentales estriba en que en estos momentos registramos un retorno de este discurso de finales del siglo XVIII. Retorno que se señala en el prefijo neo.
En Europa, desde la publicación en 1790de la obra del médico vienés J. P. Frank, titulada La miseria del pueblo, madre de enfermedades, la Higiene se re-funda como ciencia preventiva y disciplina médica independiente, de carácter médico-social. Se dotará de un cuerpo doctrinario propio. Abarcará todos los campos posibles de actuación en la relación que ese mismo discurso construye entre sociedad y enfermedades. La higiene será situadaen la primera línea de lucha por la erradicación de ciertas enfermedades que se desarrollaban con más frecuencia en el medio urbano (como el la fiebre amarilla o el cólera-morbo), y que afectaban a la mayor parte de la población, especialmente aquélla conformada por las clases más bajas, trabajadores, obreros y sus familias, cuyas condiciones de vida y de trabajo eran míseras e insalubres.
LaHigiene es una disciplina de la Modernidad “sólida”[1]. Surge en el pasaje del modo feudal al capitalista. Sus orígenes son contemporáneos a la Revolución Francesa. La bandera del Iluminismo “el saber os hará libres”, encuentra en este corpus académico y profesional una fórmula de lucha contra las tinieblas de la ignorancia y la miseria.
1.a. La emergencia del higienismo y los conceptos de...
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