T. todorov, “el origen de los géneros”.

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 26 (6314 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 22 de enero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
T. Todorov, “El origen de los géneros”.

1

EL ORIGEN DE LOS GÉNEROS

TZVETAN TODOROV C.N.R.S. París

I

Seguir ocupándose de los géneros puede parecer en nuestros días un pasatiempo ocioso además de anacrónico. Todos saben que existían baladas, odas y sonetos, tragedias y comedias en tiempos de los clásicos, pero, ¿hoy? Incluso los géneros del siglo xix, que, sin embargo, no son paranosotros géneros de un modo absoluto poesía, novela, parece que se disgreguen, por lo menos en la literatura «que cuenta». Como escribía Maurice Blanchot de un escritor moderno, Hermann Broch: «Ha sufrido, como otros muchos escritores de nuestro tiempo, esa presión impetuosa de la literatura que no soporta ya la distinción de los géneros y necesita romper los límites».

Incluso sería un signode auténtica modernidad en un escritor no someterse ya a la separación en géneros. Esta idea, a cuyas transformaciones podemos asistir desde principios del siglo xix (aunque los Románticos alemanes, en particular, fueron grandes constructores de sistemas genéricos), ha tenido en nuestros días uno de sus más brillantes portavoces en la persona de Maurice Blanchot. Con más rotundidad que nadie,Blanchot ha dicho lo que otros no osaban pensar o no sabían formular: no existe hoy ningún intermediario entre la obra singular y concreta, y la literatura entera, género último; no existe, porque la evolución de la literatura moderna consiste precisamente en hacer de cada obra una interrogación sobre el ser mismo de la literatura. Releamos esas elocuentes lineas: «Sólo importa el libro, tal cual es,aparte de los géneros, fuera de las clasificaciones prosa, poesía, novela, testimonio en las que rehúsa incluirse y a las que niega el poder de fijar su lugar y de determinar su forma. Un libro ya no pertenece a un género, todo libro remite únicamente a la literatura, como si ésta contuviese de antemano, en su generalidad, los únicos secretos y fórmulas que permiten dar a lo que se escriberealidad de libro. Todo ocurriría, pues, como si, habiéndose disipado los géneros, la literatura se consolidase sola, como si brillase sola en la misteriosa claridad

T. Todorov, “El origen de los géneros”.

2

que propaga y que cada creación literaria le devuelve multiplicándola, como si existiera, por lo tanto, una "esencia" de la literatura» (Le livre à venir, 1959). Y más aún: «El hecho deque las formas, los géneros, no tengan verdadera significación, de que sería absurdo preguntarse, por ejemplo, si Finnegan's Wake pertenece o no a la prosa y a un arte que se llama novelesco, denota ese profundo esfuerzo de la literatura por tratar de afirmarse en su esencia, arrasando las distinciones y los límites» (L'espace littéraire, 1955).

Las frases de Blanchot parecen tener por símismas la fuerza de la evidencia. Sólo un aspecto de la argumentación nos inquieta: el privilegio otorgado a nuestro ahora. Sabemos que toda interpretación de la historia se hace partiendo del momento presente, lo mismo que la del espacio se construye partiendo de aquí, y la del otro partiendo del yo. Sin embargo, cuando a la constelación del yo-aquí-ahora se le atribuye un lugar tan excepcionalpunto final de la historia entera, podemos preguntarnos si la ilusión egocéntrica no tiene nada que ver con ello (engaño complementario, en suma, de lo que Paulhan llamaba «ilusión del explorador»).

Por otra parte, si leemos los mismos escritos de Blanchot en que se demuestra esa desaparición de los géneros, aparecen, de hecha, categorías cuya semejanza con las distinciones genéricas es dificilnegar. Así, un capítulo de Le livre à venir está dedicado al diario íntimo; otro, al lenguaje profético. Al hablar del mismo Broch («que no soporta ya la distinción de géneros»), Blanchot nos dice que «se entrega a todos los modos de expresión —narrativos, líricos y discursivos—». Más importante aún: todo su libro se basa enteramente en la distinción entre dos no géneros tal vez, pero sí modos...
tracking img