Derecho penal

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Derecho Constitucional Cubano Un Análisis de los Cambios Necesarios para Restaurar el Estado de Derecho Por Alberto Luzárraga
Primera Parte El Presente Estado de Cosas El tema de este ensayo y las exigencias de una investigación seria requieren que comencemos haciéndonos una pregunta de rigor. ¿Existe hoy en Cuba un cuerpo de derecho constitucional que merezca al menos tomarse como base paraconstruir un cambio? Es pregunta pertinente porque ya existe un intento en marcha que no es otro que el llamado Proyecto Varela. El proyecto en forma efectista usa el nombre del Padre Félix Varela (el primer profesor de derecho constitucional que existió en Cuba, y que denominó su cátedra “cátedra de la libertad”), para proponer basar los cambios urgentes que requiere el país en una constitución quehubiera provocado el más rotundo de los rechazos del Padre Varela. Ya hemos adelantado la respuesta a la pregunta, ahora falta explicar por qué decimos que la constitución de 1976, enmendada en 1992, no es un documento apto para propiciar un cambio hacia la libertad. No puede ser de otra forma. Se trata de un documento diseñado para imponer un sistema unipersonal de gobierno apoyado por un solopartido que reclama el acceso exclusivo al discurso político. La constitución de 1976 no fue el producto de una constituyente compuesta de delegados libremente electos con libertad para ofrecer una variedad de puntos de vista. Fue por el contrario el producto de una comisión designada por el partido comunista. Su mandato era concentrar y mantener el poder en las mismas manos. La razón primordialpara dictar una constitución es defender al ciudadano del poder absoluto del estado. Este objetivo no solo brilló por su ausencia, era en efecto un objetivo prohibido. La constitución castrista siguió el modelo de la estalinista de 1936. El proyecto elaborado por el partido se pasó a las “organizaciones de masas” para su “comentario”. No es sorprendente el que nada sustancial fuese cambiado. Laconstitución fue entonces aprobada por el Congreso del partido comunista y se convocó a un referéndum donde se pedía un voto afirmativo o negativo. Se aprobó por el 97.3% de los votantes, segun datos diseminados por el gobierno de Castro. No existían alternativas y tampoco se verificó un estudio y debate del proyecto en sesiones abiertas al público como se hizo en Cuba en el caso de la constitución de1901 y la del 1940. El proyecto carecía, pues, de la más elemental transparencia. No sabemos lo que el pueblo de Cuba hubiera deseado. Sabemos solamente lo que quería el partido comunista, organización que controlaba todos los medios de difusión e informó sólo lo que le pareció conveniente a sus objetivos. www.CubaFuturo.com 1

No fue así en el pasado. Una lectura de la prensa de la época,tanto en 1901 como en 1940, revela cuán de cerca seguía el pueblo las sesiones, cómo se comentaban las intervenciones de los constituyentes y cuántos artículos constitucionales recogieron el sentir del pueblo. Pocos cubanos de la época actual quizás sepan que tanto Blás Roca como Juan Marinello fueron constituyentes, electos como parte de una coalicion con la que pactó el partido comunista queentonces, al igual que ahora, siempre ha sido oportunista. Se sabía perfectamente quiénes eran y lo que propugnaban, pero no se les impidió presentar sus ideas porque al fin de cuentas el pueblo de Cuba quería libertad y no totalitarismo y en la buena lid de las ideas se sabía, también, que serían derrotados. Así ocurrió en esa época y es, por eso, que el tamaño inusitado del porcentaje de aprobación delproyecto castrista en 1976 no sólo es sospechoso, sino ridículo. O, merece figurar en el libro de récords mundiales o, simplemente, refleja un sistema para obtener una “unanimidad” a toda costa. Nos hace recordar aquella anécdota del “guataca” cubano en tiempos de Machado. Supuestamente, Machado preguntó: -“¿Qué hora es?” Y el “guataca” saltó: -“La que usted quiera, mi general”. Otros tiempos,...
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