El laberinto de la soledad

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  • Publicado : 12 de diciembre de 2011
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El Laberinto de la Soledad, Octavio Paz

En este libro, Octavio Paz inicia con un análisis sobre la identidad del mexicano, la cual empieza desde la adolescencia, pues es ahí donde nos comenzamos a descubrir, y nos empezamos a hacer conscientes de que en realidad esto conlleva una soledad, en lo cual estoy de acuerdo, el ser humano así llegó a este mundo y solo dependemos de nosotros mismos;comienza a hablar sobre el adolescente y su soledad en el mundo. En un viaje que hace a Los Ángeles, analiza a los pachucos, jóvenes mexicanos, que se visten, hablan y comportan igual, estos jóvenes no quieren regresar a México pero tampoco quieren pertenecer a E.U. La manera en que encuentra el pachuco su lugar en el mundo es irritando a la sociedad, siempre busca romper las reglas, es decir,desafiar al sistema. Por lo que concluye que sentirse solo no es sentirse inferior sino distinto.

Más adelante Octavio reflexiona sobre el poder que la palabra ejerce sobre el mexicano, y toma como ejemplo algunas expresiones como “rajarse”, la cual nos da a conocer al machismo que nos identifica, otro ejemplo es el albur, el cual es un lenguaje que principalmente agrede. Pero lo único quedemuestra es que tan cerrados estamos frente al mundo. Un punto que me llama la atención es el caso de la mujer mexicana quien a través de la historia ha sido fuente de sumisión, económica, moral y social, del hombre hacia ella. El mexicano respeta mucho el concepto de la madre, pero no de la persona.

Las máscaras del mexicano, sus mentiras, reflejan sus carencias, lo que fuimos y queremos ser. Sinembargo, de tantas posturas y tantas mentiras terminamos simulando lo que queremos ser, -la referencia a la obra El Gesticulador de Rodolfo Usigli no es gratuita- Ignorando nuestra condición, estamos condenados a representar una verdad ficticia, ajena a la realidad. El ejemplo que usa el autor es en verdad desconcertante: De niño, escuchó un ruido y al preguntar quién era, una sirvienta reciénllegada le contestó: “No es nadie señor; soy yo”. Alguien se vuelve nadie y sin embargo, está presente siempre.

Algo que nos caracteriza es como usamos a las fiestas populares, para sentirnos completos y seguros, ya que es aquí en donde todo pasa como si no fuera cierto, la gente se burla del clero, de las instituciones, del ejército y hasta del mexicano mismo. Un claro ejemplo de esto es el festejodel día de los muertos.
Actualmente, Paz señala, “todo funciona como si la muerte no existiera”, se exalta la salud con drogas milagrosas en un siglo donde también hubo campos de concentración. Para el mexicano moderno, la muerte ha dejado de ser tránsito, ahora es su amor más permanente, su juguete favorito.

Una frase a la que se remite el autor en todo un capítulo es la de ¡Viva Méxicohijos de la chingada! Y ¿quien es la chingada?, es la mujer abierta, violada, y sus hijos son los malinchistas, al igual que la Virgen de Guadalupe, ambas figuras pasivas, representan el amor y odio que tiene el mexicano hacía sí mismo.

El autor nos habla un poco de historia, en donde la actitud del mexicano es producto de su historia y él mismo es historia; al ser invadidos y traicionados, ahorano permite que el mundo exterior penetre en su intimidad y considera la vida como una lucha, por lo que esto hace que se acentúe más su soledad. Todo esto se puede ver en la conquista y la colonia, en donde se perdió la buena organización, las costumbres, creencias y tradiciones que teníamos, y las invadieron con el catolicismo. En la Colonia la imagen más representativa fue Sor Juana Inés de laCruz, quien representa la más pura reflexión intelectual. “Su doble soledad, de mujer e intelectual” la coloca como la primera mujer moderna de México.

“Villa cabalga todavía en el norte, en canciones y corridos; Zapata muere en cada feria popular; Madero se asoma en los balcones agitando la Bandera Nacional; Carranza y Obregón viajan aún en aquellos trenes revolucionarios, en un ir y venir...
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