Escritos de combate- j. rousseau

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Discurso sobre si el reestablecimiento de las ciencias y de las artes ha contribuido a depurar las costumbres

Prefacio y nota preliminar

He estimado relevante hablar del prefacio, no por que tenga un contenido que concierna al tema de la obra, sino porque considero que leyendo entre líneas podemos acercarnos a la mente de su autor.
Comienza hablando sobre qué es la fama. Dice que suobra es una obra más, una obra mediocre y que su fama solo es consecuencia del choque que provoca entre los lectores. Da aires de modestia y a su vez de superioridad intelectual llamando sabios al pequeño grupo que ha acogido bien su obra, aunque por otra parte habla de que “quién se las da hoy de libre pensador y filósofo que por igual razón habría sido un fanático en tiempos de la Santa Alianza”Es decir, que gran parte de la gente que le ha criticado no es más que la consecuencia de una moda secular y su conocimiento no responde a un interés genuino. Establece un criterio de verdad que la mayoría desconoce, y por eso son ignorantes. Él, nos habla “adelantado a su siglo”[1]. Aún no sabemos de qué va a hablar, pero Rousseau ya se ha presentado como un distinguido erudito. En el siguientediscurso veremos que impulsa a este iluminati a escribir.

Discurso

¿Ha contribuido el reestablecimiento de las ciencias y las artes a depurar las costumbres o a corromperlas? He aquí el tema a tratar. Y él nos habla desde la postura de “un hombre honrado que nada sabe y que no por ello se estima en menos”. Juzga desde una posición aparentemente externa. Va a condenar a las cienciasdesde sus “luces naturales”, que le hacen ver la verdad del asunto. Por tanto, el restante vulgo de charlatanes no se ha dado cuenta de las cosas que él, efectivamente, ha entendido y visto. El conoce la virtud, y nos va a hablar de ella. Se entrevé una persona de aparente modestia y altanería justificada por su conocimiento “verdadero”

Primera Parte:

“No se yo qué jerigonza científicamás despreciable aún que la ignorancia, había usurpado el nombre del saber y oponía un obstáculo casi invencible a su retorno”[2]

La ilustración, a través de la revolución, nos salvó de la ignorancia. Ahora vivimos una época de grandeza, de letras y de pensamiento. Esto – dirá Rousseau – es lo que nos han hecho creer, pero no es así. El gobierno se sostiene con unas leyes, y el cumplimiento deéstas garantiza la seguridad a sus ciudadanos. Ante la represión de este sistema, las letras son vías de escape, engaños que hacen amar la sumisión al poder. Esto es ser un pueblo civilizado: aparentar virtud cuando no la hay.

“La necesidad elevó los tronos, las ciencias y las artes los han consolidado”[3]

Antes, cuándo éramos honrados y respetábamos nuestra tradición, éramos más rudos, pero nopor ello uniformes. La aparición de la urbanidad, del refinamiento pone de manifiesto una artificiosidad ajena que eclipsa nuestra autenticidad. Perdemos la identidad individual a favor de una identidad colectiva. La ciencia, el progreso, mata la virtud. “Nuestras almas se corrompen a medida que las artes mejoran”. Pone los ejemplos Grecia, Roma o Egipto para mostrar como cuando estaban en unperíodo de expansión artística fue justamente cuando cayeron.

[…] Si las ciencias depuraran las costumbres, si enseñaran a los hombres a derramar su sangre por la patria, si infundieran valor […] [4]

Luego vemos el ejemplo de Persia como un pueblo que conociendo que en otros países había debates racionales, donde se juzgaba al resto de pueblos en virtud de su ejercicio intelectual, prefieremantenerse en sus costumbres. Aún no ha criticado explícitamente la razón, pero ya deja entrever que ésta no lleva a ningún lado. Y dejar a la vista esto supone ya dejar a la vista que la ciencia no genera ningún progreso. Ante el contacto con este absurdo, con esta ridiculez, propone como solución la virtud. Una virtud que aún no ha definido, pero que dice que en Esparta ya la había. A saber,...
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