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LAS CELULAS DE LA MENTE
I.LA EXPLOSIÓN
Después de la explosión. Todo estaba negro, estaba ciego. Se esforzó en percibir ruidos, algún sonido para saber en qué sitio estaba, qué lo rodeaba, quiénes lo atendían o se movían en el cuarto en que se encontraba. Sólo percibía el silencio. De vez en cuando le parecía escuchar rumores, aislados o murmullos distantes, pero no podía decir si esos sonidoseran reales, en el exterior, o eran el producto de su esfuerzo concentrado y su deseo imperioso de oír algo. Tuvo que aceptar, después de un tiempo, que estaba sordo.
En ciertos momentos le parecía percibir una extraña, sensación que asociaba a recuerdos ocurridos hacía mucho tiempo: Concluyó que esas asociaciones se debían a la percepción de olores, que apenas era capaz de captar. No podríaasegurar que fueran verdaderos. Estos olores lo hacían imaginarse los platillos que más le gustaban. Y reconoció entonces que no estaba comiendo, que desde el terrible accidente no había vuelto a sentir en su lengua ningún sabor, ninguna de esas sensaciones que produce el cosquilleo de ciertos manjares o vinos cuando se ponen en contacto con la lengua y se manipulan dentro de la boca para serdeglutidos.
Algo sentía sobre la piel de la espalda, quizá el peso de su propio cuerpo. Hasta pudo identificar pequeñas arrugas de la sábana que se hundían en la piel de su espalda. No le era posible sentir ninguna otra parte del tronco, ni con las manos, con los dedos, con la piel de la palma de la mano.
Cuando intentó moverse, lo hizo con las manos, pero éstas no le respondían. Lo mismo le sucediócon las piernas. No tenía la menor posibilidad de respuesta. También trató de mover la cabeza: logró moverla ligeramente. Quiso hablar, pero no logró emitir ningún sonido.
Con el paso del tiempo tuvo que concluir que la explosión que recordaba vagamente no tenía duda alguna, antes que ocurriera lo había dejado completamente mutilado. Que no tenía brazos, piernas, su cara había quedado destrozada,su boca, nariz y lengua ya no existían, las quemaduras en el tronco le habían dejado insensible también la piel, sus oídos se habían dañado al romperse los tímpanos. Que lo habían recogido creyéndolo muerto pero que su corazón seguía latiendo, aún respiraba, por alguna razón no se había desangrado antes los cirujanos cosieran, cerraran, amputaran, eliminaran el tejido muerto. Era, un cerebrosano, pensante, con sus funciones mentales, recuerdos, experiencias, deseos, sentimientos, imaginación, voluntad y conciencia. Pero un cerebro aislado.
LOS SENTIDOS
El hipotético caso ejemplifica las funciones del sistema nervioso, aquellas que nos permiten comunicarnos con el exterior, en dos direcciones: de afuera hacia nosotros y de nosotros hacia afuera.
Es sorprendentemente cómodependemos de los sentidos, y de los órganos de los sentidos para poder percibir lo que ocurre a nuestro alrededor.
De los sentidos fue primero creada la noción de lo verdadero y no se pueden refutar los sentidos. Pues cada uno tiene su potestad, cada uno su fuerza. Y por eso debemos percibir lo que es blando y frío o caliente por una facultad distinta, por otra ver todo conexo con los colores. Tiene,aparte, fuerza el sabor de la boca; los olores nacen aparte, aparte el sonido. Por eso, lo que a cada sentido pareció en cualquier tiempo, es verdadero.
Todas estas sensaciones, acumulaciones de estímulos que nos llegan de todo lo que nos rodea y son capaces de suscitar en nosotros emociones, recuerdos, tristezas, alegrías, angustias y placeres, todas llegan a nosotros, a nuestro cerebro, através de los sentidos. El filósofo y científico inglés John Locke escribió en el siglo XVII, en su Ensayo sobre el entendimiento humano. Si los objetos externos no están unidos a nuestras mentes cuando producen ideas en ellas; y percibimos estas cualidades originales cuando caen cada una bajo nuestros sentidos, es evidente que algún movimiento debe ser continuado por nuestros nervios, o espíritus...
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