Historia argentina

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Argentinos de raza

OVIDIO LAGOS

Argentinos de raza

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Emecé Editores

920.02 LAG

Lagos, Ovidio Argentinos de raza.- 1ª ed.– Buenos Aires : Emecé, 2003. 216 p. ; 23x15 cm.- (Biografías y memorias) ISBN 950-04-2451-7 I. Título – 1. Biografías de Argentinos

Emecé Editores S.A. Independencia 1668, C 1100 ABQ, Buenos Aires, Argentina http://www.emece.com.ar © 2003, Ovidio Lagos ©2003, Emecé Editores S.A. Diseño de cubierta: Mario Blanco Diseño de interior: Orestes Pantelides 1ª edición: 3.000 ejemplares Impreso en Talleres Gráficos Leograf S.R.L., Rucci 408, Valentín Alsina, en el mes de marzo de 2003. Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del “Copyright”, bajo las sanciones establecidas en las leyes, lareproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático.

IMPRESO EN LA ARGENTINA / PRINTED IN ARGENTINA Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723 ISBN: 950-04-2451-7

A la memoria de mi madre, Elvira Rueda de Lagos. A su imaginación, a su sentido del humor

PRÓLOGO

Es inevitable que aquellos quepertenecen a mi
generación se pregunten por qué no existen más los personajes. Parece una condición humana perimida, pasada de moda, y que no tiene cabida en el mundo actual. En parte, es cierto. La economía, la estética, los hábitos y el estilo no son los mismos que los de mediados del siglo pasado. Tampoco la cultura. Si bien el arte y el pensamiento han sido arrasados por la posmodernidad —desde elmomento en que no contamos con filósofos, dramaturgos, pintores o músicos dotados de genio—, en la Argentina el proceso ha sido diferente. Los personajes, a diferencia de Europa y de los Estados Unidos donde siguen existiendo adaptados a la época, desaparecieron de estas latitudes como consecuencia del pavoroso embrutecimiento cultural que sufrieron los argentinos. Horroriza ver la destrucción delsistema cultural, como también una de sus secuelas: la falta de
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interés de los connacionales por nada que no sea estrictamente vernáculo. Es difícil, entonces, que surjan personajes en una cultura embrutecida. Distinto era, claro, cuando en la Argentina existía la cultura, y un apetito genuino por los modelos que producía Europa. Los personajes florecieron. Salvo excepciones, eran seres quese deslizaban superficialmente sobre la vida —hoy serían denominados light—, que no se destacaron por su intelecto ni acometieron grandes obras. La existencia, para ellos, era una suerte de permanente ejercicio de estilo, donde el diferenciarse del denominador común burgués era un imperativo categórico. Pero fueron memorables, lo cual ya es mucho decir. Legendarios, ya sea por riqueza, ironía,trasgresión, talento, belleza o prodigalidad, y fieles a sí mismos hasta el final. Dentro de la constelación de personajes que produjo la cultura argentina durante el siglo pasado, existieron los “de raza”. Eran productos pulidos y refinados, con rígidos códigos estéticos, con notable dominio de varios idiomas y con una inagotable capacidad para transformar la vida en una fiesta perpetua. Sería unerror creer que el dinero los convertía en personajes, ya que muchos de ellos no disponían de recursos económicos. Su capital era la imaginación y el refinamiento. Conocí en mayor o en menor medida a todos los que figuran en este libro, salvo a Aarón de
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Anchorena, cuya vida pude reconstruir con la ayuda de sus sobrinos nietos. Y si bien la princesa Ilma de Hohenlohe-Langenburg no eraargentina, vivió durante muchos años en Buenos Aires, ciudad donde la conocí, y consideré que merecía formar parte de este libro. Con el correr de los años, no puedo dejar de sentirme privilegiado por haber compartido momentos —efímeros o prolongados— con estos seres únicos que la Argentina, con seguridad, no producirá nunca más. De algunos de ellos aprendí a ver la vida desde otra óptica. De otros, a...
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