Historia

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 3 (528 palabras )
  • Descarga(s) : 7
  • Publicado : 8 de julio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL DURAZNO Y EL NOPAL
Oh Bendito sea el día en que el durazno nacido en las tierras áridas del desierto acepte por fin que no dará fruto alguno en ninguna temporada. Por más grande y hermoso que secrea, será siempre un enclenque que lastimara a quien se le acerque. Espinas lo rodean como armadura de metal, quien será el desgraciado que se atreva a matarlo… Solo otro hombre con ansias de saberporque ese nopal se cree algo más. Pero cuidadoso sea el que se acerque a él, pues la recompensa de tal curiosidad, será sin duda espinas que no podrá sacar. En su cuerpo se enterraran como un venenoque fluye sin demora alguna hasta llegar a su corazón estrujándolo con fuerza, como si de una cobra se tratara, llegando por fin al último latido y escapando sin fin un suspiro. Pero seguirá pensandoque sus finas espinas son solo frutas, mangares dignos de tal durazno que cubren junto con su copa la sombra de quien es digno de merecerla.
Oh día glorioso ¿cuándo llegaras?, lluvias destinadas aborrar el recuerdo amargo d este día, cubran con esperanza a aquel gran durazno que con la punta de una flecha su corazón han destrozado. Morirá pensando que fue grande y victorioso. O entenderá quenació solo en otro. Quizá sea pequeño, enclenque y debilucho. Su dulzura se mostro en esas frutas que nunca dio. Su tenacidad en las ramas que nunca tuvo. Su sinceridad fue lo q le falto. Su sinceridadpara decir quién es realmente. Una sola fruta no cambia el mundo. Pero para quienes, como yo…miran directo al corazón. Para quienes captan cada minucioso detalle. Y descubren quien eres y quién no.Son esas frutas inexistentes. Anhelos encerrados para no ser escuchados. Que liberan energía de compasión.
Oh dichoso el día en que por fin abres los ojos. Diciendo quien eres en verdad. Bendito eldía en que esa flecha atravesó tu corazón. Tus suaves espinas acarameladas de tu sangre. Rodean con fiereza tú alrededor. Que sabio durazno fuiste al entender que no lo eras. Pero qué vida tan triste...
tracking img