Motin del 8 de junio de 1962

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MOTIN DEL 8 DE JUNIO DE 1962.
Todo empezó en 1691. Eran los tiempos de Gaspar de la Cerda Sandoval, Conde de Galve y trigésimo virrey de la Nueva España. Habían pasado 170 años desde la caída de Tenochtitlan. El imperio español había logrado establecerse en el territorio americano aunque tenía que enfrentarse a los indígenas del norte, que eran muy fieros, y al ataque constante de los piratas enlugares tan lejanos entre sí, como Acapulco y Campeche.
Los edificios europeos de la capital fueron construidos sobre las viejas ruinas mexicas. Los niños criollos eran cuidados en la mayoría de los casos por mujeres indígenas, quienes les daban de beber atole y les cantaban sus arrullos en náhuatl. Cuando los niños crecían, se acostumbraban a comer tortillas de maíz y a beber pulque; además deque tenían una forma de hablar castellano que estaba influida por los modismos de la vieja lengua precolombina. La convivencia entre indios y españoles había creado una sociedad en la que el origen determinaba la vida de sus habitantes. El sistema de castas mantenía a la población separada, aunque en realidad sólo existían dos grupos importantes: los españoles que tenían dinero, y todos los demás;un amplio espectro formado por indígenas, mestizos pobres, negros, asiáticos, y mulatos.
Este amplio grupo estaba descontento por la vida que les había tocado, y no perdían ocasión para manifestarlo en las pulquerías y en los callejones de la Ciudad. No era una crítica en forma al gobierno virreinal; era más bien una expresión cruda de insatisfacción ante el desequilibrio socioeconómico de lasociedad novohispana.En ese año de 1691, las fuertes lluvias que cayeron sobre el Valle de México generaron plagas que afectaron severamente los cultivos. El trigo y el maíz se dieron en cantidades cada vez menores, lo que elevó sus precios.
Esta situación se mantuvo durante el año siguiente. A la escasez de alimentos se sumó el creciente descontento de las clases bajas ante la corrupción delgobierno virreinal y el ya centenario rencor de los pueblos indígenas por la conquista de 1521. A esta situación cada vez más explosiva se sumó un raro fenómeno: el eclipse de sol del 23 de agosto de 1691, que fue visto por los habitantes de la Ciudad como el mensajero de futuros desastres, de la misma manera que otros presagios ocurridos más de cien años antes habían anticipado la llegada de losespañoles.
Llegó el mes de junio de 1692. El día cinco se celebró la procesión del Corpus Christi. Como señala Carlos de Sigüenza y Góngora, quien escribió el texto Alboroto y motín de los indios de México, el desfile ostentoso de las altas autoridades novohispanas (los virreyes, la Audiencia, los tribunales, las órdenes religiosas y las cofradías) no hicieron más que enfurecer a una poblaciónhambrienta.
Tres días después estalló el motín. Un altercado entre las mujeres que iban a comprar maíz a la alhóndiga de la ciudad y los soldados que la resguardaban derramó la última gota. Las mujeres y los soldados se hicieron de palabras, pasaron a las manos y súbitamente gran parte de la población se sublevó.De acuerdo a Sigüenza, aproximadamente diez mil personas, pertenecientes a las clases bajasde la capital, se dirigieron con gran escándalo a la plaza mayor a exigir justicia. Iban gritando vivas al rey y mueras al gobierno corrupto de una forma muy parecida a como lo hizo el cura Hidalgo a principios del siglo XIX
Al llegar a la plaza mayor, la Guardia del palacio virreinal intentó someter a los sublevados, pero éstos los apedrearon. La Guardia tuvo que refugiarse en palacio mientraslos amotinados empezaban a incendiarlo.El fuego alcanzó a los “cajones”, pequeñas tiendas hechas de madera donde se vendían diversos productos y que estaban en un costado de la plaza. Obviamente, la turba primero robó todo lo que pudo de estos negocios. También destruyeron las casas del ayuntamiento y la alhóndiga.
El virrey tuvo que refugiarse en la Iglesia de San Francisco y después en las...
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