Psicoanálisis

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SITUACIÓN DEL PSICOANÁLISIS Y FORMACIÓN DEL PSICOANALISTA EN 2010
 
Taller de la escuela lacaniana de psicoanálisis a cargo de
 
Miguel Felipe Sosa
Antonio Sáizar Nova
Josafat Cuevas S.
y los que deseen incluirse en el trabajo propuesto más abajo
 
 
En la versión de la “Proposición del 9 de 0ctubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela” publicada en el primer número de larevista Scilicet (Seuil, París,1968, pp. 1430), a modo de epígrafe, Lacan indica: “Antes de leerla, subrayo que hay que entenderla sobre el fondo de la lectura, a realizar o a volver a realizar, de mi artículo: ‘Situación del psicoanálisis y formación del psicoanalista en 1956’ (páginas 419486 de mis Écrits, Escritos 1, Siglo XXI, México, 1984, pp. 459491)”. En ambos textos, Lacan ubica para cualquierlector –nosotros incluidos qué problemas del psicoanalista buscaba resolver mediante la mencionada Proposición.
 
Sin embargo, los mismos psicoanalistas han archivado esos textos en la más recóndita ignorancia. Por eso es necesario rescatarlos y recuperar las soluciones que Lacan comenzó a articular cuando fundó la Escuela Freudiana de París y propuso el procedimiento del pase. De otra manera nolograremos orientarnos en la calamitosa situación actual del psicoanálisis. Recordemos algunos hechos.
 
La Asociación Psicoanalítica Internacional fue fundada en 1910 sin que sus integrantes lograran definir qué clase de institución era la apropiada para garantizar la formación de nuevos analistas. No tomaron en cuenta que la práctica del psicoanálisis es la única que tiene que vérselasdigámoslo en términos freudianos con los efectos del inconsciente, es decir, que opera a partir de la transferencia. Ni siquiera la posterior publicación de trabajos de Freud como por ejemplo Psicología de las masas y análisis del yo, en 1921, logró corregir este defecto de origen que destinaba la estructura institucional del movimiento psicoanalítico a convertirse en lo que Freud llamó en la obra citadamás arriba, masas artificiales: la Iglesia Católica la comunidad de los creyentes y el ejército –organización jerárquica. Para colmo de males, en ese contexto, la responsabilidad de la formación del psicoanalista fue asumida íntegramente por la institución. Ésta era la única instancia que determinaba quiénes estaban incluidos en la lista de analistas didactas, era la única que autorizaba el inicioy el fin del análisis didáctico, el estudio de la teoría, el inicio de la práctica clínica bajo supervisión y la única que autorizaba a presentarse públicamente como psicoanalista.
 
En 1956, en el texto mencionado (“Situación...”), a propósito de la conmemoración del centenario del nacimiento de Freud, en un tono satírico, Lacan dio cuenta de las deficiencias teóricas y de los correspondientesdefectos de la enseñanza del psicoanálisis en aquella época. Mencionaremos aquí sólo dos de esas observaciones. La primera: Lacan describió la forma de ejercer la autoridad en la institución psicoanalítica como infatuación pura. La llamó Suficiencia y la caracterizó como la que corresponde a una sociedad de amos y de aspirantes a estos. La segunda: aunque la herencia freudiana estaba sometida afuerzas de disociación, la institución psicoanalítica internacional se mantenía unificada a la manera del cuerpo del señor Valdemar, de Edgar Allan Poe. Este personaje “es un hombre al que, por haber permanecido bajo la hipnosis durante el tiempo de su agonía, le sucede que fallece sin que su cadáver deje por ello de mantenerse, bajo la acción del hipnotizador, no solo en una aparente inmunidad ala disolución física, sino en la capacidad de atestiguar por medio de la palabra su atroz estado” (J. Lacan, “Situación …”) (ver Edgar Allan Poe, “La verdad sobre el caso del señor Valdemar”).
 
Después de la inevitable escisión de 1964, ni Lacan ni sus discípulos permanecieron disgregados. Se agruparon en la Escuela Freudiana de París (ver “Acta de fundación”, en Jacques Alain Miller,...
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