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CONFERENCIA DE JEAN-FRANCOIS LYOTARD: LOS DERECHOS DEL OTRO

LUNES 7 DE MARZO DE 1994
AUDITORIO LEÓN DE GREIFF. UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

“Parece que un hombre que no es nada más que un hombre, ha perdido precisamente las cualidades que permiten a los otros tratarlo como a su semejante”. Al escribir esta frase en su estudio sobre el imperialismo que forma la segunda parte de LosOrígenes del Totalitarismo (1951), Hannah Arendt determina la condición fundamental de los derechos del hombre: Un hombre sólo tiene derechos, si no es otra cosa que un hombre y no es otra cosa que un hombre si es al mismo tiempo el otro hombre. Es entonces cuando “los otros” pueden tratarlo como a su semejante. Lo que hace a los hombres semejantes, es que cada uno lleva en sí la figura del otro. Susemejanza común procede de su desemejanza singular.
No matarás a tu semejante: matándolo, no matas a un animal de la especie homo sapiens. Tú matas la comunidad humana que está presente en él como capacidad y como promesa. Y lo matas también en ti. Al desterrar al extranjero destierras esta comunidad y te destierras a ti mismo.
¿Qué es esta figura del otro en mí, la cual sería el fundamento de miderecho a ser tratado como hombre? Las reflexiones que siguen están consagradas a esta pregunta.
“Nada más que un hombre”, según Hannah Arendt sería: Nada más que un individuo de la especie homo sapiens, especie muy poderosa, puesto que ha vencido a todas las otras en la lucha por la vida. Aunque continúa combatiéndoles con éxito, por ejemplo mediante la higiene, las diferencias sanitarias, laprotección del medio ambiente, cada humano es un espécimen de esta especie. Es semejante a cualquiera de su especie, como un chimpancé a un chimpancé.
¿Está la figura del otro mono en cada uno de ellos? Los monos tienen la capacidad de reconocerse los unos a los otros y de distinguirse de otras especies animales. Pueden comunicarse entre ellos con sistemas de signos sensoriales, sacados de loscinco sentidos y la motricidad. Estos sistemas forman un tipo de lenguaje y éste asegura a los animales un tipo de comunidad. Éstos se intercambian a fracciones: los hábitos, costumbres de Aristóteles y existencia en cuanto a las conductas por adoptar.
La especie humana no está completamente privada de este lenguaje de signos, pero ocupa un pequeño lugar en ella. La capacidad animal de comunicarestá fijada en el stock genético común a la especie. Esta capacidad es del orden de lo instintivo.
Los hombre tienen pocos instintos, comparados con sus hermanos losa animales. Los jóvenes humanos emplean mucho tiempo en poder actualizar la lengua de sus semejantes. Esta lengua no es común a la especie. Estos signos arbitrarios que se combinan según reglas también arbitrarias, pero fijadas en lasestructuras sintácticas, permiten designar no importa qué sujeto real o no, anterior o interior como su referente y también permiten significar cada cosa a propósito de ese objeto. En fin, esta significación y lo que aquí nos interesa, es dirigida.
Esta función que hoy día llamamos pragmática, del lenguaje humano, que exige evidentemente la formación de la figura del otro. Explícitamente o no,toda frase humana está destinada a alguien o a algo. Ella espera una respuesta humana en el amplio sentido, un encadenamiento. Esta polarización se distingue en nuestras lenguas por las “personas” verbales y los pronombres personales. Yo es él o ella que habla en este momento: tú, aquel a quien esta palabra se dirige actualmente. Tú estás silencioso mientras yo hablo, pero t ú puedes hablar, élhabló, él hablará.
La interlocución a diferencia de una comunicación animal, la cual habría que calificar de homogénea, introduce entre los locutores una relación de semejanza y disparidad a la vez, las instancias yo y tú no pueden fusionarse puesto que la una tiene la palabra cuando la otra no la tiene todavía o ya no la tiene en ese momento. En tanto daícticos él yo y él tú, son semejantes....
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